La causa por la muerte de La Tota Santillán volvió a moverse con un elemento que, por estas horas, abre más preguntas que respuestas. En medio de una investigación que busca establecer qué ocurrió realmente en sus últimos días, apareció un pendrive que el conductor le habría dejado a una persona de máxima confianza antes de morir.
La información fue revelada por Juan Etchegoyen, que dio a conocer la existencia de ese dispositivo y el posible peso que tendría dentro del expediente. “La data que me dan es la siguiente: La Tota le dejó un pendrive a una persona de su confianza donde podría haber material importante”, contó al aire, al instalar un dato que enseguida volvió a poner el foco sobre el tramo final de la vida del animador.
El hallazgo no aparece aislado. Según trascendió, ese material habría estado dentro de una “cajita donde guardaba” objetos y elementos que La Tota Santillán consideraba relevantes. Ese detalle no hizo más que profundizar el interés sobre el contenido del dispositivo, sobre todo porque no se trataría de algo perdido al azar, sino de un resguardo que él mismo habría dejado preparado.
Por ahora, la gran incógnita sigue estando adentro de esa memoria. “Apareció este pendrive acompañado de una memoria que en las próximas horas me contarán si existe alguna información importante o no”, señalaron sobre un elemento que todavía no fue expuesto públicamente, pero que ya empezó a generar expectativa por lo que podría contener. La posibilidad de que allí haya videos, imágenes o datos sensibles mantiene en vilo a quienes siguen de cerca la causa.
Lo que vuelve especialmente delicado este hallazgo es que la investigación todavía intenta cerrar una pregunta central. La muerte de La Tota Santillán sigue rodeada de dudas, y cualquier pieza nueva puede alterar el rumbo del caso. Si ese material aporta indicios concretos sobre sus últimas horas, el expediente podría entrar en una etapa distinta, con otro volumen probatorio y otra lectura sobre lo ocurrido.
Esa necesidad de llegar a una conclusión firme ya había sido planteada por la querella tiempo atrás. “Es para saber realmente qué pasó, si fue un asesinato o si fue un suicidio. Queremos tener una sola versión”, había dicho el abogado Juan Pablo Merlo, representante de los hijos del conductor, cuando confirmó que la investigación se había reactivado para revisar las circunstancias de su muerte.
La Tota Santillán murió a los 57 años y su caso nunca terminó de apagarse del todo. Cada novedad empuja de nuevo una causa cargada de zonas grises, versiones cruzadas y dolor. Ahora, el centro de esa escena quedó puesto en un pendrive del que todavía no se sabe casi nada, pero que ya empezó a pesar como si adentro guardara una respuesta que muchos vienen buscando desde hace meses.