El chat que desde afuera muchos imaginan cargado de reglas internas, filtros y posibles expulsiones tiene una dinámica mucho más simple de la que se cree. Valentina Cervantes habló de ese grupo privado que comparten varias mujeres de jugadores de la Selección Argentina y reveló qué ocurre cuando una relación llega a su fin.
La pareja de Enzo Fernández explicó que la conversación no está activa todo el tiempo, sino que suele tomar movimiento cuando se acercan competencias importantes. “Todavía no se habla, pero más adelante sí, y es muy lindo el grupo. Nos llevamos súper. Capaz que en el año no hablamos, pero cuando viene la Copa América o el Mundial, sí”, contó sobre la organización entre ellas.
Ese contacto, según detalló Valentina Cervantes, no se reduce únicamente a coordinar partidos, entradas o viajes. También aparece una parte más social, vinculada al acompañamiento y a los encuentros entre quienes atraviesan experiencias parecidas junto a los futbolistas. “Es súper lindo. Salimos a comer juntas”, aseguró, al describir el clima que se genera en esas fechas.
La pregunta más picante apuntó a las separaciones y al lugar que ocupan las exparejas dentro del grupo. Lejos de alimentar versiones de internas, Valentina Cervantes fue contundente: “Sacar nunca se saca a nadie. La que sale, sale porque quiere, pero nunca se sacó a nadie. Y suponte que se separe, sale sola la chica; nadie echa a nadie”. Con esa respuesta, dejó claro que no existe una especie de expulsión automática.
Al hablar de sus vínculos dentro de ese entorno, la influencer remarcó que logró construir buena relación con varias integrantes, incluso con mujeres que hoy ya no forman parte del día a día de la Selección. “Con todas. He conocido a muchas, algunas que ya no están, como Jorgelina, la mujer de Ángel, que me ayudó un montón”, recordó sobre Jorgelina Cardoso, esposa de Ángel Di María.
El nombre de Tini Stoessel también apareció en la charla por su vínculo con Rodrigo De Paul. Cuando le preguntaron si la cantante estaba incluida en el grupo, la modelo respondió: “Ay, no sé, tendría que chequear porque hace un montón que no lo veo, pero debe estar”. Ante la broma de que podría sumarse “Capaz cuando se case”, ella corrigió rápido: “No, no hace falta que esté casada, porque yo no estoy casada tampoco”.
La revelación de Valentina Cervantes desarmó varias fantasías alrededor del chat de las mujeres de la Scaloneta. Según su relato, el grupo funciona más como una red de organización y compañía que como un espacio cerrado con reglas estrictas.