La guerra entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo capítulo cargado de tensión. Esta vez, el escándalo explotó por la filtración de chats en los que el futbolista habría hablado de manera despectiva sobre Turquía, el país donde desarrolla su carrera profesional.
El conflicto se encendió después de que Wanda Nara hablara con Yanina Latorre en SQP y asegurara que su ex detestaba vivir allí. Según contó, el delantero no solo se quejaba del lugar, sino que también habría hecho comentarios ofensivos sobre sus habitantes, incluso al mencionar “el olor” de los turcos.
La respuesta del entorno de Mauro Icardi no tardó en llegar. Elio Pino, agente oficial del jugador, salió a desmentir la versión de la mediática y sostuvo que el futbolista siente a Turquía como su casa. Además, afirmó que el delantero busca extender por un año más su contrato con Galatasaray.
Sin embargo, la polémica volvió a girar cuando Yanina Latorre publicó en Instagram capturas de conversaciones privadas entre Wanda y Mauro. Esos mensajes, correspondientes a 2024 y difundidos cuando la separación ya era un hecho, mostraron al jugador refiriéndose a Turquía como 'un país de mierda'.
En esas capturas, el futbolista también habría dejado entrever que su instalación en ese país no fue una decisión propia, sino una consecuencia del vínculo con su ex. Según los mensajes difundidos, estaba allí porque "Wanda así lo quiso" y sentía que "no puede salir ni a la esquina".
La filtración dejó a Wanda Nara nuevamente en el centro de la escena, pero esta vez con material que respaldaría parte de lo que venía denunciando públicamente. Más allá de las críticas que suele recibir por exponer su vida privada, las capturas reavivaron la discusión sobre lo que Mauro Icardi decía puertas adentro y lo que su entorno comunicaba hacia afuera.
Por ahora, el delantero eligió no responder directamente y el silencio agrandó todavía más la polémica. Entre desmentidas, chats filtrados y versiones cruzadas, la pelea volvió a instalarse con fuerza y dejó a Turquía como el nuevo foco inesperado del escándalo entre Wanda y Mauro.