La aparición de Wanda Nara en el programa radial Todo Pasa volvió a ubicarla en el centro de la escena. Invitada al ciclo que conduce Sebastián Wainraich en Urbana Play, la empresaria se sumó a la sección “Problemas de millonarios” y dejó una confesión que rápidamente se viralizó.
En medio de un clima distendido, Wanda Nara sorprendió al reconocer que nunca viajó en clase económica. “La verdad es que yo nunca viajé en economy. No voy a inventar algo que no me pasó”, expresó entre risas, generando una reacción inmediata en el estudio.
Lejos de mostrarse incómoda, la conductora explicó que su primer vuelo de larga distancia fue en clase business. Según recordó, ese viaje tuvo como destino Rusia, cuando acompañó a su entonces pareja, Maxi López, tras su pase al fútbol de ese país. “Menos mal porque sino hubiera llegado con una tortícolis tremenda”, comentó con humor.
Más allá de la anécdota, Wanda Nara buscó contextualizar su presente y remarcar que su historia no siempre fue así. “Yo me hice de abajo”, aseguró, destacando que atravesó diferentes etapas antes de alcanzar su actual nivel de vida.
En ese sentido, remarcó que conoció diversas realidades: “Me subí a un subte, caminé, viví en distintos lugares de Zona Norte… estuve en todas las situaciones”. Con esas palabras, dejó en claro que su mirada está atravesada por su propio recorrido.
La mediática también habló de sus hijos y del aprendizaje que intenta transmitirles. Reveló que ellos sí han viajado en clase económica para experimentar distintas realidades y entender el valor de las oportunidades. “Viajar ya es para pocos y hay que valorarlo”, sostuvo.
En otro tramo de la charla, compartió una situación cotidiana que involucra a su hijo Valentino, quien se sorprendió al recibir una boleta a su nombre. “Me dicen ‘¿qué es esto? Yo soy chico, no tengo nada’”, contó entre risas, explicando que tomó decisiones económicas pensando en su futuro.
Por último, Wanda Nara destacó que, pese a su presente, mantiene objetos que reflejan sus comienzos, como su primera camioneta Range Rover. “Me la compré trabajando”, afirmó con orgullo, cerrando una participación que combinó humor, sinceridad y reflexión.