Una mujer francesa que regresaba a Francia a bordo del crucero MV Hondius dio positivo por la variante andina de hantavirus. Durante el vuelo, la pasajera desarrolló síntomas y fue trasladada a un hospital especializado para recibir atención médica. En total, cinco ciudadanos franceses fueron evacuados y repatriados, y se identificaron 22 contactos cercanos que fueron ordenados a aislarse para evitar una posible propagación.
En respuesta a este brote, Australia y Reino Unido también implementaron medidas de aislamiento para sus ciudadanos afectados. En Australia, cuatro ciudadanos, un residente permanente y un ciudadano neozelandés repatriados del crucero permanecen en cuarentena en un centro en Perth durante al menos tres semanas. Aunque no presentan síntomas, serán trasladados al centro de cuarentena de Bullsbrook para cubrir parte del período de incubación, que puede durar hasta 42 días. La duración de la cuarentena dependerá de futuras recomendaciones de salud pública.
El hantavirus en el crucero MV Houdius
Los pasajeros del MV Hondius estuvieron confinados en sus camarotes durante el viaje para limitar la transmisión del virus. Los hantavirus, transmitidos a través del contacto con roedores infectados, pueden provocar graves complicaciones respiratorias o renales. Australia, que no ha registrado casos humanos previos, mantiene que el riesgo para la población general es bajo.
En el Reino Unido, 20 ciudadanos británicos evacuados del crucero fueron aislados en el Hospital Arrowe Park, ubicado en Wirral, Merseyside. Tras aterrizar en Manchester, fueron trasladados para observación médica durante 72 horas. Según un comunicado conjunto del Servicio Nacional de Salud (NHS), si no presentan síntomas, podrán regresar a sus hogares y continuar en autoaislamiento por un período adicional de 42 días.
Estas medidas de emergencia se toman en el contexto de un brote vinculado al MV Hondius que ha dejado al menos ocho casos confirmados o sospechosos y tres fallecimientos. Además, el Gobierno británico desplegó un equipo militar y médico especializado en Tristan da Cunha, un archipiélago volcánico remoto en el Atlántico Sur, tras confirmarse un caso positivo en un ciudadano británico en esa isla. A pesar de la situación, las autoridades británicas aseguraron que el riesgo para la población general sigue siendo “muy bajo”.