El papa León XIV dedicó parte de su alocución tras el Regina Caeli a agradecer en español al pueblo de las Islas Canarias por su hospitalidad al permitir el arribo del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ya causó tres muertes y contagió a ocho personas a bordo. "¡Quiero agradecer la acogida que caracteriza al pueblo de las Islas Canarias por permitir la llegada del crucero Hondius con los enfermos!", exclamó el Pontífice desde la ventana del Palacio Apostólico, mientras el buque de bandera neerlandesa ingresaba al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, bajo un estricto operativo militar y sanitario diseñado para evitar el contacto con la población local. Las tres víctimas fatales del brote son una pareja neerlandesa y una mujer alemana, en un episodio que los organismos de salud internacionales comparan con los desafíos enfrentados durante la pandemia de Covid-19, aunque el director de la OMS aclaró que "no es otro Covid".
León XIV aprovechó además la ocasión para confirmar con entusiasmo su próxima visita a España, prevista del 6 al 12 de junio, que incluirá paradas en Tenerife y Gran Canaria. El anuncio refuerza el vínculo simbólico entre el pontífice y las islas en un momento de particular sensibilidad sanitaria, y convierte al archipiélago en uno de los destinos más cargados de significado de su primera gira europea como Papa. La mención en español desde la Plaza de San Pedro tuvo también una dimensión afectiva: León XIV, de origen estadounidense pero con profundas raíces en la comunidad latina de la Iglesia, eligió el idioma del país anfitrión para expresar su gratitud.
La jornada dominical del Papa incluyó también momentos de tono más sombrío. León XIV denunció la escalada de violencia terrorista en la región del Sahel, particularmente en Chad y Malí, donde más de un centenar de personas perdieron la vida en las últimas semanas. "Aseguro mi oración por las víctimas y mi cercanía a quienes sufren. Deseo que cese toda forma de violencia", manifestó el Pontífice, quien cerró su alocución instando a la comunidad internacional a no abandonar los esfuerzos por el desarrollo y la paz en África. En el Día de la Madre, León XIV dedicó también un "pensamiento especial" a todas las madres, con especial énfasis en aquellas que atraviesan condiciones de vulnerabilidad, en una jornada que combinó la emergencia sanitaria global con los conflictos olvidados del continente africano.