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Brasil vs. Milei: la crisis diplomática escala tras ser llamado "payaso" por un ministro de Lula

La visita del presidente argentino a San Pablo para respaldar a Flávio Bolsonaro provocó una fuerte reacción del gobierno de Lula, que llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires.

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Por Redacción

Lunes, 27 de julio de 2026 a las 18:22
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La siempre difícil relación entre Lula y Milei atraviesa su peor momento

La visita de Javier Milei a San Pablo para apoyar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro desencadenó la mayor crisis diplomática entre Argentina y Brasil en décadas. El ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, llamó "payaso" al mandatario argentino en una entrevista con Rádio Jornal: "El payaso que es presidente de la Argentina vino a Brasil y habló sobre Brasil, a pesar de que el riesgo país de Argentina es mucho mayor, su deuda pública es mucho más elevada y su inflación es mucho más alta", señaló. El gobierno de Lula fue más allá en el terreno protocolar: llamó a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien llegó a Brasilia esta mañana sin fecha cierta de retorno, en una señal de malestar diplomático de máxima gravedad. El primer protocolo incumplido, según Brasilia, fue que Milei realizó la visita sin notificar al gobierno de Lula, dirigiéndose directamente a San Pablo donde fue recibido con honores de jefe de Estado por el gobernador Tarcísio de Freitas.

Durante su discurso en el estadio Pacaembú, Milei había llamado "ladrón" a Lula recordando su encarcelamiento entre 2018 y 2019, lo había incluido entre "los zurdos de mierda" que hundieron a sus países en la pobreza, y había calificado de "basura calva" al juez Alexandre de Moraes, que le negó la autorización para visitar a Jair Bolsonaro en su prisión domiciliaria. "Los argentinos somos profetas de un futuro distópico. Hemos vivido las consecuencias de tomar el camino del socialismo hasta el final", arengó, advirtiendo a su audiencia que Brasil corre el riesgo de sufrir un colapso si no da un "golpe de timón" en octubre. El canciller brasileño calificó las declaraciones de "sin precedentes en la historia" de las relaciones bilaterales entre ambos países.

La crisis encontró a China en el rol de principal sostén de Lula. El presidente Xi Jinping llamó al mandatario brasileño este mismo lunes para reafirmar que Pekín está "dispuesta a fortalecer aún más la coordinación estratégica bilateral y multilateral con Brasil", y expresó su apoyo explícito "en la defensa de su soberanía e independencia y en su oposición a las injerencias externas", en una referencia que difícilmente puede leerse de manera distinta al episodio Milei. El comercio bilateral China-Brasil alcanzó un nuevo récord histórico, y Lula aprovechó la llamada para invitar mayores inversiones chinas en inteligencia artificial, energía y recursos minerales. La geometría política que emerge del episodio es clara: mientras Milei construye su bloque regional con Bolsonaro, Kast, De la Espriella y Fujimori con el respaldo de Trump, Lula consolida su eje con Pekín y el Sur Global en vísperas de las elecciones más importantes de la historia reciente de Brasil.

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