Los médicos del hospital Alfred de Melbourne debieron amputar ambas piernas a la diputada independiente australiana Helen Haines, quien se encuentra internada en estado crítico pero estable tras haber sido brutalmente embestida por un vehículo frente a su oficina electoral en la localidad de Wangaratta.
Su esposo, Phil Haines, confirmó en una conferencia de prensa que, pese a los esfuerzos quirúrgicos iniciales por salvar la extremidad derecha, los daños severos obligaron a la intervención bilateral. No obstante, destacó con alivio que la legisladora de 65 años se encuentra con signos vitales estables, conservando intactas sus funciones cardíacas e intelectuales, y agradeció la rápida asistencia de los vecinos y del personal de emergencia.
El episodio, calificado por el primer ministro Anthony Albanese y las autoridades policiales como un presunto ataque deliberado, ocurrió cuando el vehículo arrolló a la diputada y, según testigos, el conductor dio media vuelta para impactarla nuevamente.
El acusado, identificado como Brendan Nugent de 43 años, compareció ante el Tribunal de Magistrados de Wangaratta imputado por cargos de conducción peligrosa, lesiones graves intencionadas y agresión a un funcionario público, además de delitos vinculados a estupefacientes.
Si bien la defensa adujo que el imputado padece una patología neurológica, la policía estatal de Victoria indicó que no descarta agravar la acusación formal a intento de asesinato, mientras continúan peritando los motivos del violento suceso que conmociona a la política australiana.
Helen Haines, reconocida por una trayectoria de tres décadas dedicada a la enfermería rural y la investigación en salud pública con un doctorado por la Universidad de Uppsala, ocupa un rol destacado en la política institucional australiana tras ganar el escaño rural de Indi en 2019. Impulsora clave de la comisión nacional anticorrupción creada en 2023 y actual vicepresidenta del comité parlamentario de supervisión, su agresión generó una profunda consternación transversal en el arco político del país oceánico, donde dirigentes de distintas fuerzas expresaron su solidaridad a la espera de su evolución médica.