El ejército de Estados Unidos informóque dos buques mercantes con bandera estadounidense transitaron con éxito el estrecho de Ormuz como parte del "Proyecto Libertad", la operación lanzada por Trump para restablecer el tráfico marítimo en la vía que Irán cerró de facto desde el inicio de la guerra a fines de febrero. El Comando Central precisó que destructores con misiles guiados de la Marina en el golfo Pérsico colaboraron en el operativo y que los buques estaban "siguiendo su viaje de forma segura". El Centro Conjunto de Información Marítima aconsejó a las embarcaciones cruzar por aguas de Omán, donde estableció una "zona de seguridad reforzada", aunque advirtió que apartarse de esa ruta "debe considerarse extremadamente peligroso debido a la presencia de minas que no han sido completamente inspeccionadas y neutralizadas".
La jornada estuvo marcada también por nuevos episodios de violencia. Emiratos Árabes Unidos emitió su primera alerta de misiles desde que se pactó el alto el fuego a principios de abril y acusó a Irán de atacar con dos drones un petrolero vinculado a su principal compañía petrolera, ADNOC, cuando transitaba el estrecho frente a la costa de Omán. No se reportaron heridos y el buque no transportaba carga en el momento del impacto. Irán, por su parte, sostuvo que el "Proyecto Libertad" representa una violación del frágil alto el fuego, y el mayor general Ali Abdollahi reiteró ante la televisora estatal que "cualquier fuerza militar extranjera que pretenda acercarse o entrar en el estrecho de Ormuz será atacada". La agencia estatal iraní IRNA calificó el operativo como parte del "delirio" de Trump.
La viabilidad a largo plazo de la operación genera dudas incluso entre los propios actores del sector naviero. Jakob Larsen, jefe de seguridad del Consejo Báltico e Internacional Marítimo, señaló que la industria no recibió ninguna indicación formal ni detalles sobre el esfuerzo estadounidense, cuestionó su sostenibilidad y advirtió sobre el "riesgo de que estallen de nuevo las hostilidades". La incertidumbre es también económica: Washington amenazó con sanciones a las navieras que paguen a Irán por el tránsito del estrecho, mientras cientos de embarcaciones permanecen varadas en el golfo Pérsico con tripulaciones que llevan semanas sin agua potable ni alimentos suficientes. Con elecciones intermedias en el horizonte y los precios de la gasolina aún elevados, Trump tiene urgencia política para mostrar resultados concretos en un estrecho que sigue siendo, por ahora, territorio en disputa.