Las mesas de votación abrieron a las 8:00 de la mañana en todo el territorio de Brasil para dar inicio a las elecciones generales de 2026. Cerca de 158,7 millones de electores habilitados acuden a los centros dispuestos por el Tribunal Superior Electoral para elegir al próximo presidente y vicepresidente, en una contienda donde el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro se perfilan como los principales competidores dentro de una nómina de 13 fórmulas inscriptas. La jornada incluye además la elección de los gobernadores de los 26 estados y el Distrito Federal, la renovación total de los 513 escaños de la Cámara de Diputados y de dos tercios del Senado Federal.
El presidente Lula da Silva emitió su voto a primera hora en la localidad de São Bernardo do Campo, en el cordón industrial paulista, acompañado por integrantes de su gabinete y aliados políticos. Tras sufragar, el líder del Partido de los Trabajadores sostuvo que los comicios representan una definición «entre el fortalecimiento del régimen democrático y la barbarie», manifestando su confianza en el respaldo ciudadano. Por su parte, el candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, sufragó en la ciudad de Río de Janeiro y declaró que el país atraviesa un momento decisivo para promover un cambio político, calificando su propuesta como una alternativa frente a la gestión actual.
Los centros de votación permanecerán abiertos hasta las 17:00 (hora oficial de Brasilia). Debido a la utilización del sistema unificado de urna electrónica, se prevé que las autoridades electorales comiencen a difundir los primeros datos del escrutinio oficial pocas horas después del cierre de las mesas. Las últimas encuestas publicadas antes de la veda reflejan un escenario de estrecha contienda entre las dos principales candidaturas, lo que anticipa la probabilidad de que la definición presidencial se traslade a una segunda vuelta programada para el próximo 25 de octubre.