La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reveló que mantuvo un diálogo con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en el que le solicitó formalmente el acceso a unos 5.000 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG) que el organismo mantiene a disposición del país. Según explicó Rodríguez, esos fondos se destinarían a atender necesidades críticas como la recuperación del servicio eléctrico y el abastecimiento de agua, dos de los sectores más deteriorados de la infraestructura venezolana. La funcionaria subrayó ante Georgieva que el gobierno dispone de proyectos concretos y un plan responsable para administrar esos recursos.
El alcance de la solicitud va más allá del acceso a los DEG. Rodríguez también mencionó que el plan de uso de los fondos contempla la estabilización macroeconómica, el fortalecimiento de la moneda y del sistema cambiario, y la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores. En paralelo, la presidenta encargada denunció la existencia de otros activos bloqueados que Venezuela no puede utilizar, entre ellos reservas en oro retenidas en el Reino Unido, y aseguró que el gobierno lleva adelante una "batalla diplomática" para recuperarlos. Las declaraciones fueron realizadas el martes durante un encuentro con sectores sociales y políticos en el estado Falcón, transmitido por la cadena estatal Venezolana de Televisión.
El pedido se produce en un contexto de profunda crisis económica y de servicios públicos en Venezuela, y representa un intento del gobierno interino de Rodríguez de reactivar vínculos con organismos financieros internacionales de los que el país ha estado prácticamente desconectado durante años. Sin embargo, el acceso a esos fondos no depende exclusivamente de la voluntad del FMI: está condicionado por las sanciones internacionales vigentes, las disputas legales sobre los activos venezolanos en el exterior y la falta de reconocimiento político que varios países mantienen respecto al gobierno de Caracas. La "batalla diplomática" que mencionó Rodríguez tiene, en ese sentido, frentes abiertos en múltiples direcciones.