El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que se encuentra ante la decisión de intensificar las acciones bélicas contra Irán hasta su total aniquilación o alcanzar un acuerdo de paz tras las elecciones de medio término en su país. En una alocución de 35 minutos, el jefe de la Casa Blanca justificó la ofensiva militar como una medida preventiva contra el programa nuclear de Teherán y argumentó que, a diferencia de administraciones previas, su gestión optó por el uso directo del poderío estadounidense para resolver conflictos internacionales bajo la premisa de actuar en lugar de deliberar.
En su repaso de la agenda hemisférica, el mandatario hizo hincapié en la intervención en Venezuela que derivó en la detención de Nicolás Maduro y en la firma de acuerdos para la explotación de recursos petroleros, reafirmando que Washington no tolerará amenazas a sus intereses en el hemisferio occidental. Asimismo, ponderó el reciente entendimiento en materia de seguridad suscrito con Dinamarca para el despliegue de dos bases militares estratégicas en Groenlandia, al tiempo que descartó aplicar restricciones regulatorias al avance de la inteligencia artificial —a la que propuso denominar "superinteligencia"— por considerarla un motor clave de crecimiento global.
Tras finalizar su intervención, Trump mantuvo contactos bilaterales con líderes internacionales, incluidos el primer ministro británico, Andy Burnham, y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. El discurso se desarrolló además en el marco de la controversia judicial planteada por las cadenas CNN, MS NOW y el portal Politico contra la administración estadounidense debido a la revocación de sus acreditaciones de acceso, situación que motivó reclamos del mandatario hacia los equipos periodísticos presentes en la sede del organismo en Nueva York.