¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Donald Trump afirmó que Xi Jinping y Vladimir Putin le prometieron no venderle armas a Irán

El mandatario citó las garantías recibidas en Pekín para desestimar la preocupación y advirtió que si China o Rusia armaran a Irán "sería muy perjudicial para ellos"; Hegseth contradijo esa versión ante el Senado.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
Viernes, 24 de julio de 2026 a las 18:36
PUBLICIDAD
Xi y Putin mantienen una posición ambigua en relación a Irán

El presidente Donald Trump afirmó que no cree que China o Rusia estén suministrando armas a Irán, citando las garantías personales que, según él, recibió de los presidentes Xi Jinping y Vladimir Putin. "El presidente Xi, en nuestra reciente reunión en Pekín, me dijo que no entregaría ni vendería armas a la República Islámica de Irán bajo ninguna circunstancia; y esa afirmación incluía a las empresas chinas", escribió en Truth Social. "Dada nuestra relación, confío en su palabra y, además, yo también le estoy haciendo grandes favores", añadió, antes de confirmar que Putin le hizo una promesa equivalente. "Por lo tanto, dos países importantes que a menudo se mencionan en relación con Irán no están participando, en mi opinión. Si lo hicieran, sería muy perjudicial para ellos; ciertamente no redundaría en su propio interés", concluyó.

La declaración de Trump choca frontalmente con lo que su propio secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo días atrás ante la comisión de Asignaciones del Senado. "Existen maneras en las que ambos países están, a distintos niveles, facilitando algunas de las acciones que lleva a cabo Irán", afirmó Hegseth, aunque aclaró que "la profundidad y el alcance de dichas medidas deben permanecer clasificados". La contradicción entre el optimismo presidencial basado en promesas verbales de Xi y Putin, y la evaluación del Pentágono sobre el apoyo real de ambos países a Teherán, revela una de las tensiones más profundas del conflicto: Washington necesita mantener a Pekín y Moscú fuera de la ecuación iraní para evitar que la guerra se convierta en un enfrentamiento de potencias, pero sus propios servicios de inteligencia y militares tienen una lectura más sombría sobre lo que ocurre en la práctica.

La declaración de Trump llega en el momento de mayor intensidad del conflicto: doce noches consecutivas de bombardeos sobre Irán, el estrecho de Ormuz en disputa, los hutíes atacando buques sauditas en el Mar Rojo con el Brent en 94 dólares, y el Pentágono solicitando al Congreso otros 67.000 millones de dólares para financiar la guerra. En ese contexto, la confianza de Trump en la "palabra" de Xi —el mismo Xi que acaba de rechazar las acusaciones de interferencia electoral en 2020 llamándolas "puras invenciones"— y en la de Putin —cuyas fuerzas bombardearon Kiev con 74 misiles hace apenas tres semanas— refleja una apuesta diplomática de alto riesgo: si China o Rusia están efectivamente facilitando capacidades a Irán, como sugiere Hegseth, Trump habrá descartado públicamente esa posibilidad justo cuando más necesitaría usarla como palanca de presión.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD