El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo una conversación telefónica de una hora con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en la que le urgió a poner fin rápidamente a la guerra en Ucrania. Según informó el asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, el mandatario estadounidense enfatizó que el cese de las hostilidades permitiría reabrir el diálogo comercial y restablecer las relaciones diplomáticas entre ambas potencias. Durante el contacto, ambos líderes analizaron el resultado de las recientes gestiones de los emisarios de Washington, Jared Kushner y Steve Witkoff, quienes mantuvieron reuniones el fin de semana en Moscú y Kyiev.
Por su parte, Putin transmitió a Trump sus condiciones para un eventual acuerdo pacífico, las cuales incluyen la cesión de territorios por parte de Ucrania y la retirada completa de las tropas de Kiev en la región de Donetsk. Asimismo, el líder ruso aseguró que no contempla planes de ataque contra el territorio europeo, desmintiendo las advertencias de la Unión Europea sobre el incremento de amenazas e incursiones con drones en el flanco oriental. Las especulaciones sobre una escalada de tensiones con la OTAN habían aumentado semanas atrás a raíz de un viaje reservado a Moscú por parte del director de la CIA, John Ratcliffe.
El intercambio entre la Casa Blanca y el Kremlin se produjo de manera enmarcada por la reanudación de los bombardeos rusos sobre la capital ucraniana, al vencer el cese del fuego de tres días acordado por la visita de los negociadores estadounidenses. Las autoridades de Kiev reportaron al menos tres fallecidos y daños materiales en catorce edificios residenciales, centros educativos, una clínica y las instalaciones de un canal de televisión. Mientras el Ministerio de Defensa ruso justificó el ataque masivo al argumentar la destrucción de complejos de almacenamiento y producción de drones, la cancillería ucraniana acusó a Moscú de utilizar misiles balísticos y de crucero para deteriorar las condiciones de la población civil en medio de las negociaciones.