El Comando Central de Estados Unidos acusó a Irán de una "escandalosa violación del alto el fuego" tras el lanzamiento de un misil balístico contra Kuwait, que fue interceptado exitosamente por las defensas kuwaitíes. "Esta escandalosa violación del alto el fuego se da horas después de que las fuerzas iraníes lanzaran cinco ataques con drones que suponían una clara amenaza en el estrecho de Ormuz", indicó el CENTCOM en un comunicado en X, precisando que todos los drones fueron interceptados por fuerzas estadounidenses. En paralelo, el comando anunció que destruyó una estación de lanzamiento terrestre en la zona de Bandar Abbas para frustrar un nuevo ataque con drones, en una jornada de escalada que amenaza con hacer colapsar definitivamente el proceso diplomático en curso.
La paradoja del momento no podría ser más aguda: los ataques se producen en plenas negociaciones entre Washington y Teherán para reabrir el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, y en el mismo día en que el secretario de Estado Marco Rubio se reunía en Washington con el canciller paquistaní Ishaq Dar, uno de los principales mediadores del proceso. Las conversaciones llevan semanas estancadas por las condiciones del diálogo: Irán exige la liberación de activos congelados y el fin del bloqueo naval antes de discutir cuestiones nucleares, mientras Washington insiste en que las garantías atómicas deben ser parte de cualquier acuerdo inicial. El ataque contra Kuwait —un aliado del Golfo que había pedido a Trump que postergara los bombardeos— añade una dimensión regional al conflicto que complica aún más la posición de los mediadores árabes.
El episodio se encadena con una serie de enfrentamientos militares que no han cesado pese al alto el fuego vigente desde abril. El lunes pasado, fuerzas estadounidenses atacaron sitios de lanzamiento y buques minadores iraníes en el sur de Irán en lo que el CENTCOM describió como "legítima defensa", acción que Teherán prometió responder. Con misiles balísticos sobrevolando Kuwait, drones interceptados en Ormuz y estaciones de lanzamiento destruidas en Bandar Abbas, el alto el fuego existe cada vez más solo en el papel, mientras las negociaciones de paz avanzan a un ritmo que ninguno de los dos protagonistas parece considerar urgente.