La NASA lanzó una alerta máxima debido a un repunte inusual en la actividad solar que podría generar serias consecuencias en Argentina y países limítrofes en los próximos años. Esta advertencia se basa en la detección de un aumento en las tormentas solares, conocidas técnicamente como eyecciones de masa coronal, que representan un peligro para la tecnología y la infraestructura crítica.
Estos fenómenos consisten en grandes erupciones de plasma y campos magnéticos expulsados por el Sol a velocidades que pueden alcanzar hasta 2000 km/s. Estas eyecciones pueden llegar a la Tierra en cuestión de horas, afectando satélites, redes eléctricas y sistemas de comunicación, lo que podría causar interrupciones significativas en la vida cotidiana y la economía.
Ciclos solares y sus fenómenos
El contexto actual corresponde al Ciclo Solar 25, iniciado en 2020, durante el cual la NASA ha observado un incremento destacado en estas erupciones desde 2008, contrariamente a la tendencia de debilitamiento que se había registrado entre 1980 y 2008. Para Argentina, ubicada en el hemisferio sur, la situación es especialmente delicada debido a su posición geográfica, que favorece la interacción con los campos magnéticos terrestres y puede intensificar el impacto de las tormentas.
El físico Jamie Jasinski, del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, comentó: "Todas las señales indicaban que el Sol iba a entrar en una fase de calma prolongada, así que fue una sorpresa ver que esa tendencia se revirtió". Este patrón de actividad podría mantenerse e incluso aumentar hasta el Ciclo Solar 26, previsto para comenzar entre 2029 y 2032, aunque su intensidad aún no se puede determinar con certeza.
Las consecuencias para Argentina incluyen la inducción de corrientes eléctricas en redes y circuitos electrónicos, lo que podría derivar en fallos en cadena y afectaciones masivas en infraestructuras críticas. Por ello, la NASA, junto con la NOAA y la ESA, mantiene un monitoreo constante mediante satélites especializados como TRACERS y misiones próximas como IMAP y SWFO-L1, lanzadas con cohetes Falcon 9 de SpaceX, que ofrecen alertas tempranas con hasta 72 horas de anticipación.
Se recomienda a la población argentina mantenerse informada sobre estas alertas y adoptar medidas preventivas para mitigar los posibles efectos adversos. La colaboración internacional en la vigilancia espacial es clave para anticipar y responder a estos eventos.
Por último, la NASA recordó que, aunque la estrella central del sistema solar continuará activa por miles de millones de años, eventualmente agotará su combustible de hidrógeno. Según el astrofísico Matthias Schreiber, de la Universidad de Warwick, cuando esto ocurra dentro de aproximadamente 5000 millones de años, el Sol se transformará en una gigante roja, expandiéndose y absorbiendo planetas como Venus y Mercurio. La Tierra, aunque no desaparecerá, sufrirá cambios catastróficos: la atmósfera será arrancada y los océanos se evaporarán, dejando el planeta árido e inhabitable.