El príncipe Harry y otros seis demandantes, entre ellos el cantante Elton John y las actrices Liz Hurley y Sadie Frost, perdieron el juicio contra la editora del Daily Mail, Associated Newspapers, y deberán pagar una cantidad inicial de 9,5 millones de libras (13 millones de dólares) solo en costas judiciales, con la posibilidad de que esa cifra se eleve en 25 millones de libras adicionales (34 millones de dólares), para un total potencial de más de 47 millones de dólares. El tribunal londinense consideró no demostradas las acusaciones de que el diario había obtenido información personal de manera ilícita entre 1993 y 2018 mediante interceptación de mensajes de buzón de voz, escuchas de llamadas, acceso mediante engaño a registros confidenciales como datos médicos y la contratación de investigadores privados. El juez Mark Nicklin fue contundente al calificar las alegaciones de Harry y los otros demandantes de "especulativas y esencialmente conjeturas" por "carecer de auténticas pruebas o evidencias". El pago inicial deberá efectuarse antes del 28 de agosto y los demandantes tienen hasta el 2 de octubre para apelar.
Associated Newspapers celebró el fallo como "una crítica devastadora a ese intento de destrozar un diario y la reputación de sus periodistas, sus editores y sus directivos", en declaraciones que reflejan el alivio de una empresa que enfrentó once semanas de juicio y años de presión pública por sus prácticas periodísticas. Para Harry, el resultado es un golpe doble: económico y reputacional. El hijo menor del rey Carlos III ha interpuesto numerosas demandas contra distintos medios británicos en los últimos años, con resultados mixtos, y esta derrota llega en el peor momento posible para su imagen pública en el Reino Unido.
La ironía del calendario es notable: el fallo se conoce justo cuando se anunció el inminente regreso de Harry y su esposa Meghan Markle al Reino Unido tras seis años de autoexilio en Estados Unidos, poniendo fin a una de las rupturas más mediáticas de la historia de la familia real británica. El retorno abre preguntas sobre cómo el príncipe sostendrá económicamente su estilo de vida en suelo británico, dado que está descartado por el momento que asuma funciones como miembro activo de la familia real y que sus principales fuentes de ingresos —contratos con Netflix, memorias, conferencias— estaban vinculadas al mercado estadounidense. La deuda de hasta 47 millones de dólares con el Daily Mail agrava considerablemente ese panorama financiero.