Dos pinturas de Claude Monet que nunca fueron exhibidas públicamente llegarán al mercado del arte el próximo 22 de octubre en París. Las obras forman parte de una colección privada de la familia francesa Schlumberger y serán subastadas por la reconocida casa Sotheby’s, en un evento que despierta expectativa entre especialistas, coleccionistas y amantes de la cultura de todo el mundo.
La pieza más destacada es Iris, una pintura realizada durante los últimos años de vida del artista en su emblemática residencia de Giverny. La obra tiene una valuación estimada entre 22 y 30 millones de euros, una cifra que representa la cotización más alta asignada hasta ahora a una obra destinada a ser rematada en Francia.
El cuadro permaneció durante décadas en el ámbito privado de la familia propietaria y será exhibido públicamente por primera vez antes de la subasta, permitiendo que el público conozca una creación inédita de uno de los máximos exponentes del impresionismo.
Un testimonio único de la etapa final de Monet
La segunda obra inédita es Saule pleureur (Sauce llorón), cuyo valor estimado oscila entre 9 y 12 millones de euros. Ambas pinturas presentan una característica poco habitual: fueron conservadas sin barniz.
Según especialistas en arte impresionista, esta condición permite apreciar con mayor fidelidad la técnica, los colores y las decisiones pictóricas que Monet plasmó en sus últimos años de trabajo.
Para historiadores y expertos, estas obras representan una oportunidad excepcional para profundizar en la evolución artística del pintor francés y acercar al público piezas que permanecieron fuera de circulación durante generaciones.
Una colección familiar que sale al mundo
La venta forma parte de un conjunto de 28 obras pertenecientes a la familia Schlumberger. Además de los cinco trabajos de Monet incluidos en la colección, el remate contempla piezas de otros artistas fundamentales de la historia del arte europeo.
Entre ellas sobresalen tres obras de Paul Cézanne, incluida "La ferme" (La granja), cuyo valor estimado se ubica entre 600.000 y 800.000 euros.
Antes de la subasta en París, la colección realizará una gira internacional con exhibiciones en Hong Kong y Nueva York, una estrategia que permitirá acercar estas piezas a públicos de distintos continentes.
Monet sigue despertando interés global
El interés por las obras de Monet se mantiene intacto más de un siglo después de su muerte. Recientemente, Sotheby’s vendió en París dos paisajes del río Sena que habían permanecido durante décadas fuera del circuito público.
Las pinturas alcanzaron un valor conjunto superior a los 16 millones de euros, confirmando el fuerte atractivo que conservan las obras del artista en el mercado internacional.
La próxima subasta reunirá cinco cuadros de Monet y pondrá nuevamente en primer plano el legado de un creador que transformó la historia de la pintura. Más allá de las cifras millonarias, la aparición de estas obras inéditas ofrece una oportunidad cultural singular: descubrir fragmentos desconocidos del universo creativo de uno de los artistas más influyentes de todos los tiempos.