Chile atraviesa una de las emergencias climáticas más severas de los últimos años. El temporal, que afecta a gran parte del territorio desde el 16 de julio, ya dejó 13 personas fallecidas, cuatro desaparecidas y más de 63.000 habitantes aislados, según el último balance entregado por las autoridades. La directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, informó que, aunque las lluvias cesaron en las zonas más comprometidas, persisten riesgos asociados al estado de los caminos, las rutas y el aumento del caudal de diversos cursos de agua.
La emergencia alcanza a 10 de las 16 regiones chilenas y ha provocado importantes daños en infraestructura y viviendas. De acuerdo con los datos oficiales, se contabilizan 3.469 damnificados, 16 personas lesionadas y 24.459 viviendas con distintos niveles de afectación. Entre ellas, al menos 100 quedaron completamente destruidas.
Las regiones más afectadas y el operativo del Gobierno chileno
Las zonas más golpeadas por el fenómeno meteorológico son las regiones de Atacama y Coquimbo, en el norte de Chile, donde se registró la mayor cantidad de víctimas fatales. A pesar de la gravedad de la situación, las autoridades indicaron que no se esperan nuevas precipitaciones en los próximos días, lo que podría facilitar las tareas de asistencia y recuperación.
Frente a la magnitud del desastre, el presidente chileno José Antonio Kast decretó el pasado 20 de julio "el estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública en la región de Coquimbo y en la provincia de Huasco en Atacama". La medida habilita el despliegue de las Fuerzas Armadas y permite movilizar recursos extraordinarios para enfrentar la emergencia.