Al menos 139 migrantes murieron, entre ellos 15 niños, y otros 84 permanecen desaparecidos después del naufragio de una embarcación que intentaba cruzar el golfo de Adén desde Yibuti hacia Yemen.
El nuevo balance fue informado este domingo por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), organismo perteneciente a las Naciones Unidas, luego de que los equipos de rescate recuperaran nuevos cuerpos.
En el barco viajaban 305 personas y hasta el momento fueron contabilizados 82 sobrevivientes. Todos los rescatados identificados son ciudadanos de Etiopía.
La tragedia ocurrió al norte de Obock, una ciudad portuaria ubicada sobre la costa oriental de Yibuti y uno de los puntos utilizados por quienes intentan atravesar el golfo de Adén para llegar a la península arábiga.
Las tareas de búsqueda continúan y las autoridades advirtieron que la cantidad de víctimas podría aumentar, debido a que todavía hay decenas de personas desaparecidas.
El barco se habría hundido por el exceso de pasajeros
Los primeros testimonios recogidos entre los sobrevivientes indican que la embarcación comenzó a hundirse poco después de que los migrantes subieran a bordo.
El jefe de la misión de la OIM en Yibuti, Alexandre Coissac, señaló que una de las principales causas habría sido la sobrecarga de la embarcación.
“Esta es una pérdida de vidas devastadora. Nuestros pensamientos están con los sobrevivientes y las familias que perdieron a sus seres queridos o siguen sin tener noticias de sus familiares”, expresó.
Los equipos de la OIM trabajan junto con las autoridades locales en las operaciones de búsqueda y rescate. Además, brindan atención médica, alimentos y asistencia psicológica a quienes lograron sobrevivir.
Una de las rutas migratorias más peligrosas
El naufragio ocurrió en la denominada Ruta Oriental, el corredor utilizado por miles de migrantes para desplazarse desde el Cuerno de África hacia la península arábiga.
La mayoría procede de Etiopía y Somalia y atraviesa Yibuti con la intención de llegar a Yemen. Desde allí, muchos buscan continuar hacia otros países del golfo Pérsico, especialmente Arabia Saudita, en busca de oportunidades laborales.
El recorrido implica numerosos riesgos. A las embarcaciones sobrecargadas y las condiciones adversas del mar se suman las redes de tráfico de personas y los conflictos armados que atraviesan distintos territorios de la región.
Las cifras de la OIM muestran la dimensión del problema: durante 2025 más de 900 migrantes murieron o desaparecieron mientras intentaban recorrer esta ruta.
El organismo considera al ocurrido frente a las costas de Yibuti como uno de los naufragios más mortíferos registrados en este corredor migratorio. Las operaciones continúan para localizar a las 84 personas que todavía permanecen desaparecidas.