Mientras continúa la búsqueda del maquinista desaparecido en el hundimiento del pesquero Heleno A en San Antonio Oeste, Prefectura Naval Argentina (PNA) aclaró que ese barco como el Marina Z contaban con certificados de navegación vigentes al momento de zarpar. Sin embargo, el Sindicato Obrero Marítimo Unidos (SOMU) insiste en que se investiguen las condiciones previas a la salida y reclama explicaciones sobre un hecho que dejó cuatro tripulantes hospitalizados y mantiene desaparecido al jefe de máquinas, Roberto Jacinto Carvajal, de 75 años, oriundo de Puerto Madryn.
El convoy había partido el miércoles 25 de febrero a las 19:00 horas desde el puerto de San Antonio Oeste con destino a Quequén, Buenos Aires. Apenas una hora y cuarto después, a las 20:15, el Heleno A se declaró en emergencia y terminó hundiéndose. El Marina Z, que navegaba junto a él, logró rescatar con vida a cuatro tripulantes, incluido el capitán. El quinto, Carvajal, no pudo salir de la sala de máquinas y permanece desaparecido. La Prefectura confirmó que la emergencia fue comunicada vía radial y que de inmediato se desplegó un operativo con guardacostas, buques cercanos y helicópteros que rastrillaron la zona durante la noche.
La búsqueda se concentra ahora en un área donde se detectó una mancha de hidrocarburos, a una milla náutica del punto del siniestro. Allí se presume que el casco del pesquero está a unos 90 metros de profundidad. En las próximas horas arribará un robot subacuático para intentar localizar la embarcación y avanzar en la búsqueda del maquinista desaparecido.
Cuatro sobrevivientes hospitalizados
Los sobrevivientes fueron trasladados al hospital, donde permanecen fuera de peligro físico, aunque en estado de shock y con el estrés postraumático propio de haber escapado de un naufragio. El capitán deberá declarar ante el Juzgado Federal de Viedma, que interviene por razones de jurisdicción. Según los primeros testimonios, el barco “dio vuelta campana” y el jefe de máquinas quedó atrapado en su puesto al momento del siniestro.
En paralelo, el SOMU, a través de César Gustavo Zapata, exige explicaciones y acceso a los antecedentes de inspecciones y autorizaciones. El sindicato plantea dudas sobre si realmente se cumplieron los protocolos de seguridad y advierte que "el presente hecho pudo haberse evitad". La denuncia es contundente: la vida y la seguridad de los tripulantes deben ser prioridad, y las reglas claras son imprescindibles para que tragedias como esta no se repitan.
Prefectura, por su parte, insiste en que los certificados de seguridad estaban vigentes y que las prescripciones técnicas habían sido cumplidas. “Desde el punto de vista de la seguridad de navegación, los certificados estaban plenamente vigentes”, aseguró el Prefecto General Néstor Kiferling. Pero las palabras oficiales no logran acallar la indignación sindical ni la angustia de las familias.
El naufragio del Heleno A expone una vez más las quejas por los controles de Prefectura en San Antonio Oeste, y la responsabilidad de garantizar condiciones seguras.