El presidente Donald Trump salió a defender las negociaciones con Irán ante las críticas de sectores de su propio partido, calificando a los republicanos disidentes de "perdedores que no hacen más que crear división" y asegurando que "el acuerdo será magnífico o no habrá acuerdo". La Casa Blanca, por su parte, confirmó que cree posible la firma de un memorando de entendimiento en los próximos días, posiblemente este fin de semana, que establecería 60 días de alto el fuego prorrogables, la reapertura del estrecho de Ormuz sin peajes y un cese del fuego entre Israel y Hezbolá en el Líbano. Durante ese período, Irán podría vender petróleo libremente y se comprometería a limpiar de minas el estrecho para garantizar la libre navegación. La sola perspectiva del acuerdo hizo caer casi un 6% el precio del barril de Brent, que se acercó a los 97 dólares.
Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ismail Baghaei, reconoció avances pero enfrió las expectativas: "Es cierto que llegamos a conclusiones sobre muchas cuestiones en discusión, pero eso no significa que la firma de un acuerdo sea inminente", afirmó en conferencia de prensa. El funcionario precisó que las conversaciones se concentran actualmente en el cese de la guerra y no en el programa nuclear, tema que según Teherán será debatido en una etapa posterior, dentro de un plazo de 60 días tras la eventual firma del memorando. Baghaei también cuestionó a Washington por los "cambios frecuentes" en sus posiciones negociadoras, en una crítica que refleja la desconfianza estructural que persiste entre ambas partes pese a los avances reportados.
Un anuncio iraní complicó adicionalmente el proceso: Teherán informó que comenzará a cobrar tasas vinculadas a "servicios de navegación" a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz. "Los servicios prestados y las medidas necesarias para proteger el medio ambiente requieren el cobro de ciertas tasas", explicó Baghaei, aunque aclaró que Irán "no busca cobrar peajes". La distinción semántica no convenció a Washington, que había exigido desde el inicio del conflicto la reapertura del estrecho sin condiciones económicas. El memorando en negociación, según fuentes citadas por el medio estadounidense Axios, también contempla un alto el fuego entre Israel y Hezbolá en el Líbano, punto ante el que el gobierno de Benjamin Netanyahu ya expresó sus reservas a la administración Trump. Con un acuerdo posiblemente a días de distancia pero con flancos abiertos en todos los frentes, las próximas horas serán decisivas.