El Complejo Volcánico Nevados de Chillán volvió a mostrar signos de actividad este viernes, cuando un pulso eruptivo registrado a las 14:10 horas generó una columna de material volcánico que alcanzó una altura máxima de 380 metros sobre el nivel del cráter.
Según informó el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin), la emisión se concentró en el cráter Nicanor y presentó una elevada cantidad de piroclastos, fragmentos de roca expulsados durante la actividad volcánica. El viento dispersó este material hacia el sur sin generar consecuencias para las comunidades cercanas.
El evento estuvo precedido por un sismo de largo período, un fenómeno asociado al movimiento de fluidos en el interior del volcán. De acuerdo con los registros técnicos, el movimiento tuvo una duración de 9,74 segundos.
Comportamiento esperado
Desde Sernageomin explicaron que este tipo de episodios forma parte del comportamiento esperado del sistema volcánico. Pedro Berríos, jefe de la Unidad de Emergencia del organismo, indicó que la actividad observada se encuentra dentro de los parámetros que los especialistas consideran compatibles con la condición actual del complejo.
El pulso eruptivo se extendió durante aproximadamente 45 a 50 minutos y fue seguido en tiempo real por los equipos de monitoreo. Las autoridades remarcaron que no se registraron impactos negativos sobre las personas ni sobre los territorios ubicados en las inmediaciones del volcán.
Mantienen la alerta técnica amarilla
Actualmente, Nevados de Chillán continúa bajo Alerta Técnica Amarilla, una condición que implica vigilancia reforzada y seguimiento instrumental constante para detectar cualquier cambio en su comportamiento.
Ubicado en la Región de Ñuble, entre las comunas de Pinto, Coihueco y San Fabián, el complejo volcánico es considerado uno de los sistemas de mayor riesgo de Chile. Su último ciclo eruptivo se desarrolló entre 2016 y 2022, período en el que registró diversos eventos explosivos y emisiones de material volcánico.
Por ese motivo, los organismos de emergencia mantienen una observación permanente y recomiendan a la población mantenerse informada exclusivamente a través de los canales oficiales, especialmente ante fenómenos naturales cuya evolución puede cambiar en cuestión de horas.