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El voto religioso y la paridad técnica marcan la recta final de la campaña presidencial en Brasil

Un contrapunto por la figura de la virgen de Aparecida intensifica la disputa por el electorado católico y evangélico, mientras los últimos sondeos confirman un escenario de virtual empate entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.

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Por Redacción

Martes, 29 de septiembre de 2026 a las 15:13
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Se difundió en redes sociales versiones que atribuían a Bolsonaro la intención de retirar a la virgen de Nuestra Señora de Aparecida el título de patrona del país

En el tramo final de la campaña hacia la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, la competencia entre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro sumó un capítulo de alto voltaje en el plano religioso. La controversia se desató tras la difusión en redes sociales de versiones que atribuían a la extrema derecha la intención de retirar a la virgen de Nuestra Señora de Aparecida el título de patrona del país para congraciarse con el electorado evangélico. El episodio, calificado por el candidato del Partido Liberal (PL) como una campaña deliberada de desinformación, incluyó gestos simbólicos durante sus recorridas de campaña y presentaciones ante la justicia electoral para frenar la propagación de los mensajes.

El cruce dejó en evidencia la centralidad del voto confesional en los comicios. Mientras las encuestas marcan una preferencia de los electores católicos hacia la candidatura de Lula, Flávio Bolsonaro mantiene una amplia hegemonía en el segmento evangélico —que ronda el 30% del electorado nacional—, apoyado por la prédica de sectores conservadores e identificaciones políticas de orden doctrinal. Ante este escenario, la estrategia de la izquierda ha buscado acortar distancias en esa franja de la población, en momentos en que la contienda muestra márgenes estrechos.

De forma paralela al debate religioso, la difusión del último estudio de la consultora AtlasIntel/Bloomberg ratificó un escenario de extrema polarización. Para la primera vuelta, el actual presidente encabeza las intenciones de voto con un 45,3%, seguido por el senador por Río de Janeiro con el 42,2%. Sin embargo, en la proyección de un balotaje, el sondeo refleja un empate técnico absoluto con 47,7% para Bolsonaro frente al 47,6% de Lula. La paridad se da aun cuando el gobierno nacional exhibe indicadores macroeconómicos favorables, como un desempleo situado en el 5,3%, la cifra más baja desde 2012.

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