El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó una medida provisional que prohíbe el funcionamiento de las plataformas de apuestas deportivas en línea (bets) en todo el territorio nacional, disponiendo su cierre efectivo a partir del 6 de octubre.
El anuncio fue realizado en San Pablo junto al ministro de Hacienda, Dario Durigan, quien detalló el cronograma de desconexión del sistema financiero: los usuarios podrán retirar sus fondos hasta el 5 de octubre, mientras que entre el 9 y el 14 del mismo mes las entidades bancarias ejecutarán las devoluciones de los saldos remanentes transferidos por las empresas del sector.
La disposición, adoptada a nueve días de la primera vuelta de las elecciones generales, prohíbe además la suscripción de nuevos contratos de patrocinio y publicidad, e instruye el bloqueo de transferencias hacia operadores no autorizados.
La decisión presidencial responde al impacto social generado por el sobreendeudamiento y la ludopatía en las familias brasileñas, tras un primer semestre en el que el sector movilizó más de 410.000 millones de reales. A la par del decreto de aplicación inmediata, el Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto de ley que propone tipificar como delito la explotación no autorizada de apuestas de cuota fija, estableciendo penas de entre cuatro y seis años de prisión.
La medida provocó duras críticas de los principales clubes de fútbol del país, que perderán ingresos millonarios por patrocinio comercial, si bien el mandatario desestimó los reclamos señalando que la viabilidad del deporte no depende de las plataformas digitales.
Con esta ofensiva regulatoria, el Gobierno busca frenar la expansión irrestricta de un mercado que funcionó sin fiscalización efectiva desde su autorización inicial.
La medida provisional mantendrá su vigencia mientras el Parlamento tramita la convalidación del texto y evalúa el proyecto de criminalización impulsado por la Casa de Planalto. De este modo, la restricción a las apuestas virtuales se consolida como uno de los ejes centrales del debate político e institucional en el tramo final de la campaña electoral.