El papa León XIV llamó este sábado a los católicos franceses a encontrar en Jesucristo una fuente de esperanza frente al desánimo, la soledad y la denominada “sequía espiritual”. El mensaje fue pronunciado durante una multitudinaria misa en la Plaza de la Concordia de París, en el marco de su visita apostólica a Francia.
Ante una multitud estimada en alrededor de 700.000 personas por medios franceses, el Pontífice tomó como eje de su homilía una frase del Evangelio de Juan: “El que tenga sed, que venga a mí y beba”. A partir de esa imagen, planteó que existe una búsqueda humana de sentido, verdad, amor y comunión que trasciende las necesidades materiales.
León XIV también dirigió un mensaje particular a las familias, los jóvenes, los catecúmenos y quienes recientemente se incorporaron a la Iglesia. Les pidió transformar su experiencia de fe en un testimonio capaz de generar esperanza y transmitirla a otras personas.
La celebración se produjo durante la segunda jornada de una visita que comenzó el viernes y que tiene una agenda que combina actividades pastorales con encuentros políticos, diplomáticos y culturales.
Una agenda que excede lo religioso
Desde el comienzo de su viaje, León XIV mantuvo encuentros con autoridades francesas y representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático. También visitó la sede de la UNESCO en París y participó de actividades con sacerdotes, seminaristas y jóvenes.
La Santa Sede presentó el viaje como una oportunidad para abordar cuestiones vinculadas con la fe, la cultura, Europa, la paz, la unidad y la apertura hacia otras sociedades. El programa contempla además una etapa en Metz, donde el Papa participará de un encuentro sobre las raíces europeas y la búsqueda de paz y unidad.
La dimensión internacional de la visita también aparece en los mensajes de León XIV sobre el multilateralismo y la paz. Durante su encuentro con autoridades francesas, el Pontífice alentó a Francia a mantener su compromiso con esos principios.
Lourdes, próximo capítulo de la visita
Después de París, León XIV continúa este sábado su recorrido en Lourdes, uno de los principales destinos de peregrinación del catolicismo. Allí tiene previsto encontrarse con obispos franceses, celebrar una misa, reunirse con personas enfermas y rezar el Rosario.
La visita a Lourdes también tendrá una dimensión particularmente sensible: el Papa tiene previsto mantener un encuentro privado con sobrevivientes de abusos sexuales cometidos por miembros del clero. El tema forma parte de una problemática que sigue generando reclamos dentro de la Iglesia francesa.
El viaje concluirá el lunes en Metz, antes del regreso del Pontífice a Roma.