La Unión Tranviarios Automotor (UTA) puso en alerta al Gobierno nacional y a los usuarios del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) al advertir sobre una posible medida de fuerza que podría paralizar el servicio de colectivos si no se concretan avances en las negociaciones salariales.
El sindicato, liderado por Roberto Fernández, envió una carta formal al Ministerio de Economía, donde exige al titular Luis Caputo que intervenga con urgencia para "trate, evalúe y resuelva las cuestiones pendientes" que mantienen trabada la paritaria de los choferes. En el comunicado, la UTA remarcó que la falta de respuestas pone en riesgo “la paz social”.
Un conflicto que afecta a muchas personas
Este conflicto afecta a millones de usuarios que dependen diariamente del sistema de transporte y enfrenta posiciones encontradas entre el Gobierno y las cámaras empresarias. Desde el Ejecutivo se defiende el esquema vigente de subsidios y tarifas, que según sus voceros, busca optimizar el uso de los recursos públicos y asegurar la estabilidad del servicio.
Por otro lado, las cámaras empresarias del sector advierten sobre un desfasaje significativo en los costos operativos, asegurando que los fondos actuales son insuficientes para afrontar las mejoras salariales que exige la UTA.
Mientras tanto, el gremio reclama con urgencia certezas sobre los salarios y un reconocimiento inmediato de sus haberes para evitar que el descontento en las bases desemboque en una paralización total del transporte.
Respecto a la posible huelga, aunque aún no se confirmó una fecha, el sindicato declaró el estado de alerta y condicionó cualquier medida de fuerza a la voluntad del Gobierno de convocar a un diálogo que permita acercar posiciones y evite un impacto negativo para los pasajeros de la región.