La justicia de Brasil iniciará este martes el juicio contra Agostina Páez, acusada de realizar gestos racistas durante una salida nocturna en Río de Janeiro. La imputada permanece bajo prisión domiciliaria y enfrenta cargos por tres hechos de injuria racial, una figura penal que contempla penas severas y sin posibilidad de excarcelación.
La audiencia se desarrollará en el Tribunal Penal N°37, donde la fiscalía y la querella presentarán sus argumentos iniciales ante el juez Guilherme Schilling Pollo Duarte.
El caso se originó tras un incidente en un boliche, donde, según la acusación, Páez realizó gestos discriminatorios. Las imágenes del hecho fueron captadas y difundidas, lo que impulsó la investigación judicial.
Desde su defensa, la joven sostuvo que el conflicto comenzó por un problema con la cuenta del lugar. “Hubo una discusión con los mozos y me retiré del lugar”, señaló.
El impacto del video fue determinante. La viralización del material fortaleció la causa y derivó en su detención, en un contexto de fuerte sensibilidad social frente a este tipo de delitos en Brasil. En un mensaje reciente, la acusada reconoció la gravedad del episodio: “Quiero pedir disculpas públicamente”, expresó.