Apenas dos días después del triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje de Brasil, el Gobierno de Javier Milei anticipa una nueva etapa de tensión en la relación bilateral. En Casa Rosada cuestionaron al Partido de los Trabajadores (PT) por las versiones sobre una supuesta llegada de Flávio Bolsonaro a la Argentina y consideran que el episodio podría profundizar el deterioro del vínculo entre ambos países.
La controversia comenzó luego de que Paulo Teixeira, diputado del PT, denunciara que el excandidato presidencial brasileño se habría refugiado en territorio argentino después de ser intimado por la Policía Federal de su país a entregar sus pasaportes.
La Dirección Nacional de Migraciones rechazó esa versión y aseguró que no existen registros del ingreso de Flávio Bolsonaro a la Argentina.
“Las suspicacias que están generando desde Brasil exceden la cordialidad del vínculo que manteníamos hasta entonces”, sostuvo un integrante de la mesa política del Gobierno argentino ante la Agencia Noticias Argentinas.
El Gobierno negó un pedido de asilo
Durante su conferencia de prensa de este martes, el vocero presidencial, Adrián Ravier, también descartó que exista una solicitud de protección por parte del senador brasileño.
“No hay ningún pedido de asilo, con lo cual no hay nada más que agregar”, afirmó.
Las declaraciones se produjeron después de que circularan versiones periodísticas que ubicaban a Bolsonaro en la Argentina y señalaban que desde aquí podría viajar hacia Estados Unidos.
Hasta el momento, esas versiones no fueron confirmadas por las autoridades argentinas.
Según la información oficial difundida por Migraciones, tampoco existe constancia de que el dirigente del Partido Liberal (PL) haya cruzado formalmente la frontera hacia territorio argentino.
Qué se sabe sobre Flávio Bolsonaro
El paradero del excandidato presidencial permanece sin confirmación pública.
En Casa Rosada consideran que la situación judicial podría agravarse y creen que la Justicia brasileña podría ordenar su prisión preventiva en las próximas horas, aunque hasta el momento esa posibilidad constituye una expectativa del Gobierno argentino y no una decisión judicial confirmada.
Bolsonaro tampoco registra actividad reciente en sus redes sociales. Su última publicación fue realizada el 24 de octubre, en la previa del balotaje que finalmente ganó Lula.
El senador había protagonizado una elección extremadamente competitiva. En la primera vuelta consiguió imponerse sobre el actual mandatario, pero en el balotaje del domingo Lula logró revertir el resultado y obtuvo el 51,76% de los votos frente al 48,24% de su adversario.
En Casa Rosada apuntan contra el PT
Dentro del Gobierno argentino existen sectores que interpretan las versiones sobre la presencia de Bolsonaro en el país como parte de una maniobra política.
Fuentes de Balcarce 50 atribuyeron esos movimientos a sectores del Partido de los Trabajadores y señalaron posibles vínculos con dirigentes de la oposición argentina para intentar perjudicar a la administración libertaria.
Se trata, por el momento, de una interpretación política del oficialismo argentino, sin elementos públicos que acrediten esa supuesta coordinación.
Mientras tanto, dirigentes y referentes vinculados con La Libertad Avanza comenzaron a expresarse públicamente en respaldo a Bolsonaro.
El asesor presidencial Santiago Caputo publicó en su cuenta de X una imagen de la película El Gran Truco, dirigida por Christopher Nolan, en medio de las versiones sobre el paradero del dirigente brasileño, aunque no acompañó la publicación con una explicación explícita sobre su significado.
Una relación con Lula que ya venía deteriorada
El episodio se produce en un momento especialmente sensible para la relación entre los dos principales socios del Mercosur.
Tras la victoria electoral de Lula, que asumirá en enero un cuarto mandato presidencial, fuentes del oficialismo argentino anticiparon que esperan un escenario complejo en la relación bilateral.
Las diferencias políticas entre Milei y Lula ya habían provocado un enfriamiento del vínculo diplomático entre ambos gobiernos y, según señalaron fuentes oficiales, la representación entre los países se encuentra actualmente degradada al nivel de encargado de negocios.
Ahora, las acusaciones sobre el supuesto ingreso de Flávio Bolsonaro a territorio argentino sumaron un nuevo foco de conflicto.
Mientras Brasil atraviesa las consecuencias políticas y judiciales posteriores a una elección marcada por una fuerte polarización, Casa Rosada niega que Bolsonaro haya ingresado al país y observa con preocupación las acusaciones provenientes del PT, en el comienzo de una nueva etapa de la relación bilateral tras la reelección de Lula.