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El Ejército Argentino prepara el lanzamiento de su primer nanosatélite a bordo de un Falcon 9

El ETNS será puesto en órbita a fines de octubre desde California como parte de una misión de SpaceX. El proyecto, desarrollado por CITEDEF junto al Ejército, busca validar sistemas de navegación, comunicaciones, energía y control para avanzar hacia futuras capacidades espaciales.

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Miércoles, 23 de septiembre de 2026 a las 18:41
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Entre las aplicaciones que podrían desarrollarse posteriormente aparecen sistemas propios de comunicaciones, sensores, cámaras, sistemas electroópticos, radios y radares.

El Ejército Argentino se prepara para poner en órbita su primer nanosatélite, un desarrollo tecnológico que tendrá como principal objetivo probar sistemas y generar experiencia para futuros proyectos espaciales vinculados con la Defensa. El lanzamiento está previsto para fines de octubre desde California, a bordo de un Falcon 9 de SpaceX, como parte de la misión Transporter 18.

El dispositivo se denomina Evaluador Tecnológico Nano Satelital (ETNS) y fue desarrollado en el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF), con participación del Ejército Argentino. La Dirección General de Comunicaciones, Informática y Ciberdefensa intervino especialmente en el proyecto y financió su última etapa.

A diferencia de un satélite destinado desde el inicio a prestar servicios de observación o comunicaciones, el ETNS fue concebido como un demostrador tecnológico. La misión permitirá comprobar que distintos sistemas puedan funcionar de manera coordinada una vez que el dispositivo se encuentre en el espacio y, a partir de esa experiencia, desarrollar capacidades más complejas.

El proyecto comenzó a tomar forma en 2016, a través del Programa de Investigación y Desarrollo para la Defensa (PIDDEF). La pandemia obligó a interrumpir temporalmente los trabajos y posteriormente el Ejército retomó el impulso de la iniciativa, hasta llegar a la etapa actual. El proyecto fue presentado oficialmente en el XIII Congreso Argentino de Tecnología Espacial de 2025 bajo la denominación ETNS CubeSat CITEDEF-Ejército Argentino.

El nanosatélite tendrá formato CubeSat, una plataforma de pequeñas dimensiones utilizada para desarrollar y probar tecnología espacial con costos y tiempos inferiores a los de los satélites tradicionales. Para llegar al espacio, el ETNS será integrado como carga secundaria mediante un servicio comercial de lanzamiento contratado a través de una empresa radicada en España, que también proporciona el sistema de despliegue.

Una vez separado del Falcon 9, el ETNS será colocado en una órbita terrestre baja (LEO), a una altura estimada de entre 500 y 600 kilómetros. El satélite deberá afrontar primero las vibraciones del lanzamiento y luego desplegarse, estabilizarse y orientar sus antenas hacia la Tierra.

Uno de los principales desafíos será comprobar el funcionamiento de su sistema de navegación y control de orientación. El dispositivo está preparado para detectar sus movimientos y corregir su posición en órbita, de modo que pueda estabilizarse y mantener las antenas apuntadas hacia el suelo para establecer comunicaciones con las estaciones terrestres.

El sistema también permitirá poner a prueba las comunicaciones y el intercambio de información, incluso con la posibilidad de utilizar mensajes cifrados. Las estaciones ubicadas en la Argentina podrán establecer contacto cuando el satélite pase sobre el territorio nacional, mientras que otras estaciones distribuidas en diferentes lugares del mundo podrán colaborar en el seguimiento del aparato mediante redes como SatNOGS.

El nanosatélite completará una vuelta alrededor de la Tierra aproximadamente cada 90 minutos. Sin embargo, el contacto directo con una estación terrestre argentina se producirá solamente durante ventanas breves, de alrededor de 13 minutos por pasada y unas dos o tres veces por día. El seguimiento internacional permitirá ampliar esas posibilidades y obtener información sobre el estado del equipo.

La energía será otro de los sistemas puestos a prueba. El ETNS contará con una batería interna alimentada mediante paneles solares. El diseño de estos paneles busca aprovechar de manera eficiente la radiación solar y, según los desarrolladores, las celdas utilizadas pueden alcanzar una eficiencia cercana al 30%.

El proyecto priorizó la confiabilidad antes que la sofisticación. Para ello se utilizaron en buena medida componentes comerciales disponibles en el mercado, conocidos como COTS, en lugar de recurrir a componentes especialmente fabricados para una única misión. La estrategia apunta a obtener una plataforma funcional que permita adquirir experiencia antes de avanzar hacia desarrollos más complejos.

El trabajo involucró distintas áreas de conocimiento, entre ellas electrónica, software, algoritmos, navegación, comunicaciones y generación de energía. También participaron instituciones y especialistas externos, entre ellos la Universidad de Palermo y COPITEC, mientras que en el desarrollo de los paneles solares hubo colaboración de equipos vinculados con la Comisión Nacional de Energía Atómica.

La misión también tiene una dimensión estratégica para el desarrollo tecnológico de las Fuerzas Armadas. Desde CITEDEF explicaron que el objetivo es que el conocimiento adquirido con el ETNS pueda ser transferido a futuros proyectos y eventualmente aprovechado por otras fuerzas. Entre las aplicaciones que podrían desarrollarse posteriormente aparecen sistemas propios de comunicaciones, sensores, cámaras, sistemas electroópticos, radios y radares.

La vida útil estimada del nanosatélite es de alrededor de dos años, aunque dependerá de las condiciones que encuentre durante su permanencia en órbita y del comportamiento de sus distintos sistemas.

El lanzamiento representará así un primer paso para CITEDEF y el Ejército en una actividad en la que la Argentina ya cuenta con experiencia a través de otros organismos y proyectos espaciales. En este caso, el objetivo inmediato no será obtener imágenes ni brindar un servicio satelital permanente, sino demostrar que una plataforma desarrollada localmente puede llegar al espacio, operar y transmitir información desde una órbita terrestre.

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