El empresario, Ariel García Furfaro, declaró durante tres horas en la causa que investiga las muertes vinculadas al uso de fentanilo contaminado. La audiencia, que se realizó por videollamada desde el penal de Marcos Paz, estuvo a cargo del juez federal Ernesto Kreplak, quien dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo lunes para continuar con la indagatoria.
El dueño de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo está imputado como coautor del delito de adulteración de sustancias medicinales, en un expediente que, tras nuevas pericias, elevó el número de víctimas a cerca de 114 casos.
Durante la jornada también prestó declaración la directora técnica de la firma, Carolina Ansaldi. En cambio, otros imputados, como la gerente Victoria García y el exresponsable de producción Eduardo Darchuk, optaron por no declarar.
La causa, que lleva casi un año, se encuentra en una etapa de ampliación de indagatorias. El juzgado busca incorporar nuevos hechos a la acusación contra los 14 procesados, en un expediente que originalmente investigaba 20 muertes y que ahora se amplió significativamente.
Entre quienes ya declararon figuran técnicos, responsables de control de calidad y directivos de las compañías involucradas, en un intento por reconstruir el proceso de producción y distribución del fármaco cuestionado.
García Furfaro había sido procesado en septiembre junto a otros directivos. Además, la Justicia le trabó un embargo millonario y confirmó su responsabilidad penal provisoria en un caso que podría derivar en penas de entre 10 y 25 años de prisión, según lo establecido en el artículo 201 bis del Código Penal.
La investigación apunta a determinar cómo se produjo la adulteración del fentanilo y el rol de cada uno de los imputados en una cadena que terminó con la muerte de pacientes tras recibir la sustancia contaminada.