Los familiares de las víctimas de la Tragedia de Once repudiaron este lunes la prisión domiciliaria otorgada al exministro de Planificación Federal Julio De Vido, aunque dijeron respetar la decisión de la Cámara Federal de Casación Penal. "Hoy el responsable de 52 muertes de inocentes se va a su casa", expresaron en un comunicado.
El texto fue enviado a la Agencia Noticias Argentinas por Paolo Menghini, padre de Lucas Menghini Rey, en nombre de los familiares de los fallecidos y de los más de 700 heridos que dejó el accidente del 22 de febrero de 2012. En el escrito, los familiares indicaron haber recibido la notificación judicial que certifica que el estado de salud de De Vido se deterioró, lo que imposibilitó su tratamiento adecuado dentro de la cárcel de Ezeiza.
"En todo este tiempo hemos estado atentos a que ningún artilugio le sirviese para estar entre rejas menos de lo que le correspondiese. Ni un minuto menos", señalaron, y aclararon que agotaron todas las instancias disponibles para intentar evitar el beneficio.
Pese a respetar el fallo, fueron duros en su caracterización del exfuncionario. "Ninguna de sus patologías ni remedio que pueda tomar, ni su edad ni su estado de salud lo hacen menos corrupto, menos delincuente, menos siniestro", afirmaron. Y agregaron: "Sigue y seguirá enfermo de codicia, de poder. Enfermo de cinismo, enfermo del veneno de la corrupción que lleva en cada milímetro de su cuerpo".
Los familiares también recordaron que De Vido "se enriqueció violando cuanta ley tuvo adelante" y que durante más de 14 años sostuvieron la lucha por justicia. "Hay conductas humanas en personas como este sujeto macabro que no hay remedio que las cure. No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos. Justicia por los muertos y heridos de Once", cerraron.
De Vido, de 76 años, padece diabetes insulinodependiente, fibrilación auricular persistente e hipertensión arterial, y sufrió un infarto el 1° de abril que requirió la colocación de un stent. Cumplirá su condena de cuatro años bajo control periódico del juez de ejecución.