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Fentanilo adulterado: los chats de las exjefas de ANMAT que analiza la Justicia

La Justicia analiza los mensajes de WhatsApp y las declaraciones de las exfuncionarias Nélida Bisio y Gabriela Mantecón Fumadó para reconstruir qué información conocían las autoridades sanitarias, cuándo la recibieron y por qué se demoraron medidas contra HLB Pharma y Laboratorios Ramallo.

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La causa por el fentanilo adulterado avanzó este viernes con las declaraciones de la exjefa de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), Nélida Agustina Bisio, y la exdirectora del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), Gabriela Mantecón Fumadó, quienes recuperaron la libertad después de prestar declaración.

El expediente es investigado por el juez federal Ernesto Kreplak y la fiscal Laura Roteta. Ahora, ambos analizan el contenido de las indagatorias y los mensajes de WhatsApp incorporados a la causa, que podrían aportar información sobre cómo se tomaron las decisiones respecto de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo.

Uno de los principales elementos bajo análisis es la referencia a “Mario” en una conversación entre las funcionarias. Según la declaración de Mantecón Fumadó, el nombre correspondería al ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, quien habría estado informado sobre las decisiones que se adoptaban respecto de los laboratorios.

La mención, por sí sola, no implica una imputación contra Lugones. La Justicia deberá determinar qué información recibió el ministro, cuándo la recibió y qué decisiones se tomaron posteriormente.

“Mario pregunta”: el mensaje que quedó bajo la lupa

Uno de los chats incorporados a la investigación corresponde al 26 de marzo de 2025.

En esa conversación, Bisio le escribió a Mantecón Fumadó:

“Solo en dos palabras decime si esto da para cierre porque Mario pregunta”.

De acuerdo con lo declarado posteriormente por Mantecón, Lugones ya conocía el tema desde antes. La exfuncionaria sostuvo que, cuando recibió el resultado de una inspección realizada sobre el laboratorio, lo remitió a Bisio y que su superior le informó que había consultado al ministro.

Según esa versión, Lugones habría respondido que avanzaran, aunque “con cautela”.

La importancia del mensaje radica en que podría ayudar a establecer qué nivel de conocimiento tenían las autoridades sanitarias sobre las irregularidades detectadas y cuándo fueron informadas.

El informe que recomendaba frenar la producción

Otro punto central de la investigación es la existencia de un informe que, según los elementos incorporados a la causa, recomendaba prohibir la producción.

Sin embargo, de acuerdo con los chats analizados, las autoridades de ANMAT no avanzaron inmediatamente con esa medida.

En una conversación vinculada con una reunión realizada en la sede de la ANMAT, en Avenida de Mayo, una persona identificada como Victoria García escribió:

“Re bien predispuestas ambas, las dos”.

La conversación quedó incorporada al expediente y es analizada junto con las declaraciones de las funcionarias para reconstruir qué ocurrió entre las primeras advertencias sobre las condiciones de los laboratorios y las medidas definitivas de prohibición y retiro.

La advertencia interna sobre los lotes de fentanilo

Otro intercambio resulta especialmente relevante porque muestra una discusión interna sobre los productos que podían permanecer en circulación.

Una técnica consultó a Mantecón Fumadó qué debían responder ante la situación de los medicamentos. La funcionaria planteó la necesidad de determinar si estaban identificados los lotes que no podían comercializarse.

La respuesta de la técnica fue contundente: eran “todos” los elaborados en Laboratorios Ramallo.

Fue entonces cuando Mantecón expresó:

“Es un montón de guita que está en la calle”.

La fiscalía interpreta ese intercambio como un indicio de que la preocupación de la funcionaria podía estar relacionada con las pérdidas económicas de las empresas y no únicamente con la protección sanitaria.

Pero la conversación también contiene una advertencia explícita de la técnica:

“Es peligroso. Una persona que reporte evento adverso o se muera es nuestra responsabilidad. No podemos demorar la respuesta”.

La respuesta de Mantecón fue:

“Sí, lo sé”.

Estos intercambios deberán ser valorados por la Justicia junto con el resto de la evidencia y las explicaciones brindadas durante las indagatorias.

La demora en frenar a HLB Pharma y Ramallo

Uno de los interrogantes centrales del expediente es por qué las medidas contra los laboratorios no se concretaron inmediatamente después de las primeras inspecciones y advertencias.

La investigación se concentra en la actuación de organismos estatales que tenían bajo su responsabilidad el control de los medicamentos y de las condiciones de producción.

El caso involucra a HLB Pharma Group y Laboratorios Ramallo, vinculados con la elaboración y comercialización de los lotes de fentanilo contaminado que desencadenaron el brote investigado.

La ANMAT terminó disponiendo medidas contra ambos laboratorios, mientras la Justicia avanzó sobre la cadena de producción, distribución y comercialización.

El retiro de los medicamentos llegó después

El 24 de febrero de 2025, Mantecón Fumadó avanzó con una orden de retiro de drogas del mercado. Ese momento permitió que hospitales y sanatorios recibieran una señal concreta de que existía un problema con productos elaborados por los laboratorios investigados.

Para la fiscalía, sin embargo, el punto clave es determinar qué información estaba disponible antes de esa decisión y por qué no se actuó con mayor rapidez.

La causa busca reconstruir esa línea de tiempo porque el fentanilo contaminado ya había sido elaborado y distribuido cuando comenzaron a adoptarse las medidas que finalmente terminaron con su retiro.

Una investigación que ya había puesto bajo la lupa a ANMAT

La causa no comenzó únicamente con los chats. Desde los primeros meses de la investigación, la Justicia puso bajo análisis los controles realizados sobre HLB Pharma y Laboratorios Ramallo.

En junio de 2025, la investigación ya involucraba a ambos laboratorios y al juez Ernesto Kreplak, que había ordenado medidas sobre las empresas y su red de distribución.

También se investigó la cantidad de ampollas distribuidas y aquellas que no habían podido ser recuperadas. A fines de julio de 2025, más de 42.000 ampollas del lote 31.202 todavía no habían sido localizadas, según información publicada por este medio.

Estos antecedentes son relevantes porque permiten entender que la investigación actual sobre las exfuncionarias no se limita a una conversación aislada, sino que forma parte de una pesquisa más amplia sobre los controles estatales y la cadena de responsabilidades.

El dato sanitario detrás de la causa

El caso tiene una dimensión que excede las responsabilidades administrativas o penales de los funcionarios y empresarios involucrados.

El fentanilo es un opioide de uso hospitalario utilizado principalmente como analgésico y anestésico. Los lotes investigados fueron asociados a infecciones provocadas por bacterias como Ralstonia pickettii y Klebsiella pneumoniae.

La investigación judicial busca establecer cómo se produjo la contaminación, cómo se distribuyeron los productos y quiénes tuvieron responsabilidad en cada etapa.

La magnitud de las consecuencias explica por qué las decisiones tomadas dentro de los organismos de control adquieren una importancia central en el expediente.

¿Qué debe determinar ahora la Justicia?

Las nuevas declaraciones y los chats pueden ayudar a responder varias preguntas:

  • Cuándo conocieron las autoridades de ANMAT las irregularidades detectadas en los laboratorios.
  • Qué información recibió Mario Lugones y en qué momento.
  • Qué decisiones adoptaron Bisio y Mantecón Fumadó después de conocer los informes.
  • Por qué se demoraron determinadas medidas contra HLB Pharma y Laboratorios Ramallo.
  • Qué relación tuvieron esas decisiones con la posterior producción, comercialización y distribución del fentanilo contaminado.
  • Qué responsabilidad corresponde atribuir a cada funcionario, empresario y responsable técnico.

La investigación deberá establecer, además, si existió una relación causal entre las decisiones u omisiones investigadas y las consecuencias sanitarias que provocaron las ampollas contaminadas.

Qué puede pasar en los próximos días

Con las declaraciones de Bisio y Mantecón Fumadó ya incorporadas, el juez Ernesto Kreplak y la fiscal Laura Roteta deberán contrastar sus versiones con los chats, documentos, informes de inspección y demás elementos reunidos durante la investigación.

Uno de los puntos más sensibles será reconstruir la cadena de decisiones dentro de ANMAT e INAME y establecer quién sabía qué, cuándo lo sabía y qué medidas adoptó después.

La Justicia también deberá determinar el alcance de las responsabilidades individuales en una causa que investiga la muerte de pacientes que recibieron fentanilo contaminado y que tiene bajo análisis tanto a empresarios como a funcionarios y organismos estatales.

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