El Gobierno nacional enfrenta una nueva negociación en el Senado para avanzar con uno de los principales puntos de su reforma electoral: la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) previstas para 2027.
La Libertad Avanza cuenta actualmente con 21 senadores propios, por lo que necesita sumar al menos otras 16 voluntades para alcanzar los 37 votos necesarios para aprobar la iniciativa en el recinto.
El escenario, sin embargo, todavía está abierto. El PRO y un sector de la Unión Cívica Radical (UCR) aparecen como los principales obstáculos para que el oficialismo pueda reunir la mayoría requerida.
La negociación también involucra a distintos gobernadores, cuyos posicionamientos no necesariamente se traducen de manera directa en los votos de los senadores de sus provincias.
La negociación con los gobernadores
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, avanzó durante los últimos días en conversaciones con gobernadores sobre la reforma electoral y el Presupuesto 2027.
Entre los mandatarios que respaldan la suspensión o eliminación de las PASO se encuentran Raúl Jalil (Catamarca), Rolando Figueroa (Neuquén), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes) e Ignacio Torres (Chubut).
También podrían acompañar la iniciativa los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Martín Llaryora (Córdoba).
Sin embargo, el respaldo de los mandatarios provinciales no garantiza automáticamente los votos en el Senado. En algunos casos, los legisladores mantienen autonomía política respecto de los gobiernos provinciales.
Es el caso, entre otros, de Maximiliano Pullaro en Santa Fe, cuyos senadores Carolina Losada y Eduardo Galaretto mantienen una posición independiente, y de otros mandatarios que no cuentan con representantes propios de manera directa en la Cámara alta.
El poroteo en el Senado
Con los acuerdos que busca cerrar el oficialismo, podrían sumarse a la iniciativa Julieta Corroza, de Neuquén; Guillermo Andrada, de Catamarca; Flavia Royón, de Salta; Edith Terenzi, de Chubut; Carlos Arce y Sandra Decut, de Misiones; y Alejandra Vigo, de Córdoba.
También aparecen como posibles respaldos algunos senadores vinculados con gobernadores radicales. Entre ellos figuran Eduardo "Peteco" Vischi y Mercedes Valenzuela, de Corrientes; Silvina Schneider, de Chaco; y Mariana Juri y Rodolfo Suárez, de Mendoza, aunque en este último caso todavía existen dudas sobre su posición.
Del otro lado se ubican los radicales que mantienen su rechazo a la eliminación de las PASO. Entre ellos aparecen Maximiliano Abad, Daniel Kronenberg y Flavio Fama, de la provincia de Buenos Aires, y los santafesinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto.
A este grupo se suman los tres senadores del PRO: Martín Goerling Lara, María Cristina Huala y Andrea Cristina, quienes también resisten la eliminación de las primarias.
De esta manera, el oficialismo todavía debe terminar de cerrar el número necesario para garantizar la aprobación del proyecto.
Qué propone la reforma electoral
El proyecto que impulsa el Gobierno no se limita a la eliminación de las PASO. La iniciativa contempla una serie de modificaciones al sistema electoral y al funcionamiento de los partidos políticos.
Uno de los puntos es la implementación de la denominada Ficha Limpia, que impediría ser candidatos a cargos electivos a dirigentes condenados en segunda instancia por delitos dolosos.
En cuanto a las primarias, la propuesta establece su eliminación para la selección de candidatos a cargos electivos nacionales y para la Presidencia. Cada partido o alianza deberá definir internamente su mecanismo para elegir a sus postulantes.
El proyecto también establece nuevos requisitos para las candidaturas. Quienes aspiren a la Presidencia deberán reunir el respaldo del 0,1% del padrón electoral, mientras que para las candidaturas al Congreso se exigirá el aval del 0,5% del padrón correspondiente a cada distrito.
Además, los partidos que pretendan obtener reconocimiento nacional deberán estar constituidos en al menos 10 distritos y contar con un número de afiliados equivalente al 0,1% del padrón nacional.
Cambios en el financiamiento y la campaña
La iniciativa también modifica el esquema de financiamiento de las campañas electorales. Entre otros cambios, elimina el aporte estatal destinado específicamente a las campañas y aumenta del 2% al 35% el límite de los aportes privados que pueden recibir los partidos o alianzas. El único aporte público anual quedaría concentrado en el Fondo Partidario Permanente.
Además, el proyecto propone eliminar la publicidad gratuita en medios de comunicación y el debate presidencial obligatorio.
Por último, modifica la legislación sobre la Boleta Única de Papel para permitir incorporar la opción de "boleta completa" y habilitar la inclusión de elecciones provinciales cuando los comicios nacionales y locales se realicen de manera simultánea.
Así, la discusión sobre las PASO se transformó en una de las principales negociaciones políticas del Senado de cara a las elecciones de 2027, con el oficialismo obligado a conseguir apoyos fuera de su propio bloque para alcanzar los 37 votos.