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Inteligencia artificial: un científico del CONICET diseñó un robot que controla plagas en segundos

Este desarrollo mejora los tiempos en la detección de enfermedades en árboles y, además, puede dosificar la cantidad de pesticidas.

Martes, 28 de abril de 2026 a las 18:00
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Pedro Bocca, investigador argentino del CONICET, creó un robot con inteligencia artificial que detecta plagas y puede aplicar pesticidas en segundos.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés), las plagas y enfermedades provocan pérdidas de hasta el 40 por ciento de la producción agrícola mundial. En este escenario, un robot diseñado por un científico argentino del CONICET apuesta a cambiar la lógica tradicional del manejo sanitario en los cultivos gracias al uso de la inteligencia artificial.

Con sello argentino: el robot que busca revolucionar el combate de las plagas en el agro

Se trata de un robot con inteligencia artificial diseñado por Pedro Bocca, investigador del Instituto de Automática (INAUT-CONICET) y especialista en mecatrónica, capaz de detectar enfermedades en plantas y aplicar la dosis exacta de pesticida en tiempo real, todo en menos de 10 segundos.

La innovación, que demandó seis años de trabajo y ya fue patentada, apunta a dejar atrás los esquemas de fumigación masiva para pasar a un sistema de intervención selectiva, más eficiente y con menor impacto ambiental.

Cómo funciona el robot con inteligencia artificial que detecta enfermedades en cultivos

El desarrollo integra visión artificial, redes neuronales y un sistema automatizado de aplicación de fitosanitarios. En la parte frontal del robot, una cámara capta imágenes de las hojas directamente en el campo. A partir de esas muestras, la inteligencia artificial analiza en tiempo real si la planta está sana, presenta una enfermedad o si la muestra no es clasificable.

Una vez detectado el problema, entra en acción un segundo brazo robótico, encargado de aplicar pesticida de manera focalizada, con dosis variables según la zona afectada del árbol: superior, media o inferior.

El robot con inteligencia artificial capaz de controlar plagas en cultivos fue la tesis doctoral de Pedro Bocca - Foto: Agencia Noticias Argentinas

La gran diferencia con los sistemas convencionales es que no fumiga toda la planta indiscriminadamente, sino solo donde es necesario.

“Los sistemas actuales suelen aplicar pesticidas de forma masiva apenas detectan una enfermedad, sin distinguir ejemplares sanos de enfermos”, explicó Bocca al presentar el proyecto.

Del laboratorio, al campo: el desafío de entrenar una IA para detectar plagas reales

Uno de los mayores desafíos fue trasladar los modelos de detección del laboratorio a un entorno real. Según explicó el investigador, la mayoría de los desarrollos existentes trabajaban con imágenes perfectas: hojas aisladas, buena iluminación, orientación ideal y condiciones controladas. Pero esa lógica no servía para el campo.

Por eso, Bocca construyó una base de datos propia con unas cuatro mil imágenes obtenidas a partir de 120 fotografías tomadas manualmente en condiciones reales. Con ese material entrenó redes neuronales para que el robot pudiera reconocer enfermedades directamente en los cultivos, incluso con hojas parcialmente visibles, sombras, cambios de luz o imágenes imperfectas.

Además, el sistema incorpora una categoría para muestras erróneas, lo que le permite identificar cuando una hoja no puede ser clasificada con precisión. El resultado es un sistema con un 90% de precisión en detección y respuesta automática.

Menos pesticidas, menores costos y una producción más eficiente

Uno de los principales aportes del robot no es solo sanitario, sino también económico y ambiental. Al aplicar pesticida únicamente en  los sectores afectados, se reduce significativamente el uso de agroquímicos, disminuye costos operativos y evita tratamientos innecesarios sobre plantas sanas. Ese modelo de fumigación dirigida representa además una alternativa para avanzar hacia prácticas agrícolas más sostenibles.

“Se puede controlar una dosificación fuerte o más leve según dónde esté la enfermedad, sin fumigar toda la planta”, detalló el especialista.

Un desarrollo pensado para olivos, pero adaptable a otros cultivos

Aunque el prototipo fue diseñado para trabajar en olivares, la tecnología puede adaptarse a otros cultivos arbóreos. Ese potencial abre la puerta a aplicaciones futuras en producciones frutícolas y sistemas agrícolas que hoy enfrentan altos costos por enfermedades y uso intensivo de pesticidas.

Con inteligencia artificial, robótica y agricultura de precisión, el desarrollo argentino del investigador del CONICET busca posicionarse como una herramienta concreta para enfrentar uno de los mayores desafíos productivos del sector agropecuario.

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