La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo elemento: movimientos detectados en dos billeteras virtuales, Binance y Lemon, por más de US$100.000 que, según fuentes con acceso al expediente, no estarían declarados. Los fondos se incorporaron al cálculo patrimonial que realizan el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.
Los investigadores analizan entradas y salidas de dinero registradas en ambas plataformas -usadas principalmente para comprar y vender criptomonedas- mientras avanzan los cruces de información financiera y bancaria sobre Adorni y su entorno. La causa busca determinar si los gastos, inversiones y operaciones inmobiliarias detectadas desde fines de 2023 son compatibles con los ingresos declarados por el funcionario y su esposa, Bettina Angeletti.
En paralelo, los investigadores esperan un informe de la DAFI -la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones del Ministerio Público Fiscal-, que podría ser clave para avanzar con un requerimiento formal de justificación patrimonial. Ese paso apuntaría especialmente a los pagos en efectivo que figuran en el expediente y que los investigadores entienden que no están declarados. Una vez emitido el requerimiento, Adorni tendría 15 días para responder y presentar documentación respaldatoria.
La causa también podría sumar en los próximos días la intervención de ARCA, el organismo fiscal, para revisar operaciones vinculadas no solo a Adorni sino también a otras personas mencionadas en el expediente. Entre ellas aparece el contratista Matías Tabar, quien ya declaró ante la Justicia por trabajos realizados en el departamento de Caballito y en la casa del country Indio Cuá; y Pablo Martín Feijoo, hijo de una jubilada que participó como acreedora en la venta del semipiso de la calle Miró al 500.
Los pagos bajo análisis abarcan arreglos en propiedades, gastos de escribanía, adelantos sobre hipotecas y pagos mensuales vinculados a deudas hipotecarias de dos inmuebles. La reconstrucción patrimonial también incorporó una herencia paterna que incluye el 33% de un terreno y un departamento donde reside la madre del funcionario, además de viajes a Aruba, Bariloche, Punta del Este, Río de Janeiro e Iguazú.
Los números del expediente son contundentes: entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, los gastos detectados superan los US$452.000, mientras que las deudas bajo análisis rondan los US$335.000. Adorni, por su parte, negó haber incurrido en enriquecimiento ilícito y sostuvo ante su entorno que podrá justificar tanto los gastos realizados como las obligaciones pendientes.