El Reino Unido renovará los cuatro aviones de combate Eurofighter Typhoon que mantiene desplegados en las Islas Malvinas. Londres confirmó que las aeronaves actuales, pertenecientes a la primera etapa de producción del modelo, serán reemplazadas por cuatro unidades Typhoon Tranche 2, una versión más moderna de la misma familia de cazas.
La información fue comunicada por el Ministerio de Defensa británico ante el Parlamento del Reino Unido. Los cuatro aviones actualmente asignados al Escuadrón 1435 serán retirados y sustituidos por aeronaves provenientes de la flota existente de la Real Fuerza Aérea británica.
El recambio está previsto para 2027 y, por el momento, no implica un aumento en la cantidad de cazas desplegados en el archipiélago. La principal modificación será cualitativa, ya que los Tranche 2 tienen mayores posibilidades de incorporar actualizaciones tecnológicas, sistemas de armas y nuevas capacidades que los Tranche 1.
Los cuatro Typhoon constituyen actualmente la principal capacidad de combate aéreo permanente que Reino Unido mantiene en las islas. Desde la base de Mount Pleasant, participan de las tareas de defensa aérea y de reacción rápida ante eventuales incursiones o aeronaves no identificadas en el área.
El Gobierno británico sostiene que la estructura militar desplegada en el Atlántico Sur mantiene un carácter defensivo. En una respuesta reciente ante el Parlamento, el Ministerio de Defensa calificó como “robustas” las defensas aéreas, terrestres y marítimas de las islas y aseguró que el nivel actual de fuerzas resulta adecuado para proteger el archipiélago.
La decisión de renovar los cazas se conoce en un momento particularmente sensible de la relación entre Argentina y Reino Unido. El gobierno de Javier Milei intensificó durante las últimas semanas su estrategia sobre Malvinas, con nuevas medidas contra empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en las islas y con el impulso de un proyecto de ley destinado a ampliar las sanciones.
El eje de esa ofensiva argentina está puesto especialmente en las actividades económicas desarrolladas en las áreas cuya soberanía reclama el país. Entre ellas se encuentra el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en aguas próximas a las Malvinas.
La renovación de los cazas británicos no supone, por sí misma, un nuevo despliegue militar ni un incremento numérico de las fuerzas aéreas. Sin embargo, representa una modernización de la capacidad de defensa aérea que Londres mantiene de manera permanente en el archipiélago, mientras la disputa por la soberanía vuelve a ocupar un lugar central en la agenda bilateral.