La morosidad continúa en aumento en Argentina y el mayor deterioro se observa entre quienes acumulan los atrasos más prolongados. Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) basado en datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), 3,4 millones de personas se encuentran en situación “irrecuperable”, un 60% más que un año atrás.
El relevamiento, correspondiente a julio de 2026, contabilizó 5,6 millones de deudores morosos sobre un total de 20,6 millones de personas con deudas en el sistema financiero y no bancario. Esto significa que el 26,9% de los deudores tiene al menos una línea de crédito con tres meses o más de atraso.
En términos de población adulta, los deudores morosos representan el 15,9% de las personas mayores de 18 años. En el último año se incorporaron 1,7 millones de nuevos morosos y el crecimiento se concentró especialmente en las categorías de mayor atraso.
Los deudores irrecuperables son los que más crecieron
La categoría más crítica es la correspondiente a quienes acumulan más de un año de atraso. De acuerdo con el IAG, los deudores clasificados como “irrecuperables” aumentaron un 60% en doce meses.
En números absolutos, se sumaron casi 1,3 millones de personas a esta categoría, que actualmente alcanza los 3,4 millones de deudores.
El BCRA utiliza la situación 5 para identificar a los deudores “irrecuperables”. En términos de días de atraso, comprende obligaciones con más de un año de mora, aunque la clasificación también contempla otros factores vinculados con la situación del deudor.
El dato muestra que el problema no se limita a atrasos recientes: una parte creciente de las personas permanece durante períodos prolongados sin poder regularizar sus compromisos.
La morosidad se concentra en deudas de bajo monto
Uno de los datos más relevantes del informe aparece al analizar cuánto deben las personas consideradas irrecuperables.
La mitad de los deudores incluidos en esta categoría tiene deudas acumuladas de $77.900 o menos.
El dato permite observar que el deterioro de la capacidad de pago no necesariamente está asociado con grandes préstamos o consumos extraordinarios. Según el IAG, una parte importante de los casos se relaciona con dificultades para cancelar compromisos financieros relativamente pequeños.
Esto modifica el perfil tradicional del sobreendeudamiento: el problema también puede aparecer cuando una persona acumula saldos de tarjetas, préstamos o créditos de consumo de bajo monto que, por intereses y atrasos sucesivos, se vuelven difíciles de cancelar.
Las casas de electrodomésticos concentran una mora elevada
La morosidad también presenta diferencias importantes según el canal utilizado para acceder al crédito.
El informe señala que las casas de venta de electrodomésticos registran una tasa de mora del 54%. Es decir, aproximadamente uno de cada dos pesos prestados por estos comercios se encuentra en situación de incumplimiento.
En otras cadenas comerciales relevadas, la tasa alcanza el 28,7%.
El dato resulta relevante porque muestra el peso de los canales de financiamiento no bancarios en el endeudamiento de los hogares. El deterioro no se concentra exclusivamente en los préstamos otorgados por bancos.
Los jóvenes presentan la mayor tasa de incumplimiento
La edad también aparece como un factor diferencial dentro del informe.
Entre las personas de 15 a 29 años, el 38,1% de los deudores registra algún tipo de mora. Es decir, casi cuatro de cada diez personas endeudadas de ese grupo etario presentan incumplimientos.
Se trata de la franja con mayor tasa de morosidad entre las analizadas.
El dato permite identificar uno de los principales focos para futuros estudios sobre acceso al crédito, ingresos, utilización de tarjetas, préstamos personales y financiamiento mediante plataformas digitales.
La morosidad presenta fuertes diferencias entre provincias
El problema tampoco tiene la misma intensidad en todo el país.
Según el relevamiento, La Rioja registra el mayor porcentaje de morosidad, con el 26,0% de los deudores. Le siguen Santa Cruz, con 23,8%; San Luis, con 23,1%; San Juan, con 22,1%; y Catamarca, también con 22,1%.
La distribución territorial permite observar que el deterioro de la capacidad de pago presenta diferencias significativas entre las jurisdicciones.
En el caso de Neuquén, otros informes recientes muestran un escenario diferente al promedio nacional. Un relevamiento de Analytica publicado en julio ubicó a la provincia entre las jurisdicciones con menor proporción de familias en mora.
La morosidad bancaria de las familias también aumentó
El informe del IAG se conoce en un contexto de deterioro de los indicadores de crédito.
Según datos del BCRA correspondientes a julio, la irregularidad de los créditos bancarios correspondientes a las familias llegó al 12,9%, frente al 5,6% registrado un año antes. En el conjunto del crédito al sector privado, la ratio de irregularidad se ubicó en 7,7%, contra 3,2% en julio de 2025.
La evolución de ambos indicadores permite distinguir entre dos fenómenos relacionados pero diferentes: por un lado, la cantidad de personas que tienen deudas atrasadas y, por otro, la irregularidad de las carteras crediticias informadas por las entidades.
Además, durante julio los créditos destinados al consumo registraron una caída real del 2,3%, de acuerdo con el reporte del BCRA citado en los informes sobre la evolución del sistema financiero.
Salarios, tasas y gastos cotidianos: las claves que analiza el informe
El Instituto Argentina Grande vincula el incremento de la morosidad con dos factores principales: la evolución del salario real y el costo del financiamiento.
El análisis plantea que la pérdida de capacidad de compra de los ingresos, tanto en el sector público como en el privado registrado, dificulta el cumplimiento de las obligaciones financieras.
A esto se suma el nivel de las tasas activas aplicadas al crédito destinado al consumo, que puede aumentar el costo final de una deuda cuando el pago se demora.
El fenómeno también fue señalado en informes y entrevistas publicados recientemente por Mejor Informado. En julio, el secretario de Finanzas de la Municipalidad de Neuquén, Fernando Schpoliansky, relacionó el crecimiento del endeudamiento familiar con la pérdida de poder adquisitivo.
El endeudamiento familiar también alcanza a tarjetas y billeteras virtuales
El problema no se limita a los créditos tradicionales.
Un relevamiento publicado previamente por Mejor Informado mostró que las tarjetas de crédito y las billeteras virtuales se convirtieron en herramientas utilizadas por algunas familias para financiar gastos cotidianos, incluidos alimentos y otros consumos básicos.
Esto agrega una dimensión relevante al fenómeno: una deuda inicialmente pequeña puede transformarse en un problema mayor cuando se acumulan diferentes obligaciones y se utilizan nuevos créditos para cubrir compromisos anteriores.
La evolución de los deudores “irrecuperables” muestra precisamente la parte más prolongada de ese proceso.
Qué significa estar en situación “irrecuperable”
Para el BCRA, la situación 5 corresponde a la categoría “irrecuperable”. Considerando únicamente los días de atraso, incluye obligaciones con más de un año de mora.
La Central de Deudores del sistema financiero reúne información sobre las financiaciones informadas por bancos y otros proveedores de crédito y permite consultar el monto informado, la entidad que reportó la deuda, el período y la situación crediticia.
La clasificación no significa que una deuda desaparezca ni que sea imposible regularizarla. Tampoco implica que una persona quede permanentemente fuera del sistema financiero.
El propio BCRA establece mecanismos para reclamar cuando una deuda ya fue cancelada y continúa apareciendo como vigente o cuando existen datos incorrectos en la Central de Deudores.