Un operario de 59 años murió al quedar aplastado por un colectivo mientras realizaba tareas mecánicas este viernes en un taller ubicado sobre Ovidio Lagos al 4400, en el extremo sur de Rosario. Otro trabajador, de 52 años, también quedó atrapado y sufrió traumatismos.
El fallecido fue identificado como José Luis M. y murió pese a las maniobras de reanimación realizadas por personal del Sistema Integrado de Emergencias (SIES). El otro trabajador sufrió lesiones en la cadera, el tórax y una pierna y fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde permanecía internado bajo observación.
De acuerdo con las primeras informaciones, ambos se encontraban debajo del colectivo cuando cedió el cric hidráulico que sostenía el vehículo. Un compañero afirmó que el rodado no contaba con los tacos de seguridad y que se precipitó bruscamente sobre los trabajadores. Las circunstancias exactas del accidente todavía son materia de investigación.
Cómo ocurrió el accidente con el colectivo
La tragedia se produjo mientras los dos operarios realizaban tareas mecánicas en las instalaciones de Elásticos Saita SRL, ubicadas en Ovidio Lagos 4455, en Rosario.
Según la información conocida hasta el momento, los trabajadores estaban debajo de un colectivo cuando el sistema utilizado para mantener elevado el vehículo habría cedido.
El dato aportado por uno de los compañeros será uno de los elementos que deberán analizar los investigadores: aseguró que el colectivo no tenía colocados tacos de seguridad, un elemento utilizado para evitar desplazamientos o movimientos accidentales del vehículo durante determinadas tareas de mantenimiento.
Por ahora, no está establecido oficialmente si la falta de esos elementos tuvo relación directa con el desenlace ni si existieron otras fallas en el procedimiento de trabajo.
Un trabajador murió y otro fue trasladado al HECA
Tras el accidente, se dio aviso a los servicios de emergencia. Personal del SIES llegó al taller y constató que José Luis M. se encontraba en estado crítico.
Los profesionales realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), pero finalmente confirmaron su fallecimiento.
Mario Eduardo P., de 52 años, sobrevivió al aplastamiento. Presentaba traumatismos en la cadera, el tórax y una pierna y fue estabilizado antes de ser trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez.
Hasta el momento de la información disponible, el trabajador permanecía internado bajo observación.
La investigación quedó en manos de peritos accidentológicos
Tras el accidente, intervino personal especializado de la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe.
Los peritos del Gabinete Accidentológico realizaron las primeras tareas destinadas a reconstruir la secuencia del hecho y determinar por qué cedió el sistema que sostenía al colectivo.
Entre los puntos que deberán establecerse aparecen el estado del cric hidráulico, las condiciones en las que se encontraba el vehículo, el procedimiento utilizado para realizar el trabajo y las medidas de seguridad existentes en el lugar.
También será relevante determinar si el colectivo estaba correctamente asegurado antes de que los trabajadores se ubicaran debajo.
¿Qué se investiga ahora?
La investigación deberá establecer por qué se produjo la caída del colectivo y si existieron fallas en las condiciones de seguridad.
La información disponible hasta el momento permite hablar de una presunta falla del cric hidráulico, pero no permite atribuir una causa definitiva al accidente. Las pericias serán determinantes para confirmar o descartar las distintas hipótesis.
El antecedente de un accidente similar con un colectivo
El caso de Rosario tiene un antecedente reciente en la región: en abril de 2026, un mecánico de 56 años murió aplastado por un colectivo en Catriel, Río Negro, mientras realizaba tareas de mantenimiento. En aquel episodio también se investigó una presunta falla del crique hidráulico que sostenía el vehículo.
La similitud entre ambos hechos —un trabajador debajo de un colectivo y la caída del vehículo durante tareas mecánicas— convierte a las condiciones de elevación y aseguramiento de vehículos pesados en un punto relevante para el seguimiento periodístico.
El antecedente no permite establecer que ambos accidentes hayan tenido la misma causa. En el caso de Rosario, las circunstancias todavía deben ser determinadas por los peritos.
Qué se sabe de Elásticos Saita
El accidente ocurrió en Elásticos Saita SRL, una empresa dedicada a la reparación de elásticos para vehículos y a la comercialización de repuestos vinculados con esa actividad.
La documentación societaria oficial ubica su domicilio legal y administrativo en Ovidio Lagos 4455, Rosario.
La información societaria disponible también señala como objeto de la empresa la compra, venta y reparación de elásticos de automotores, una actividad que implica tareas de mantenimiento y reparación sobre vehículos.
Este contexto resulta relevante porque permite dimensionar que el accidente ocurrió en un establecimiento dedicado específicamente a trabajos mecánicos sobre vehículos, aunque todavía resta determinar las condiciones concretas en las que se desarrollaba la tarea que terminó en la tragedia.