Fernando Cerimedo habló por primera vez con la prensa desde su detención en Bolivia, aunque evitó mostrar su rostro y prácticamente no pronunció palabras. El exasesor de Javier Milei fue trasladado al Palacio de Justicia de Santa Cruz para una audiencia que finalmente fue suspendida.
Antes de ingresar al edificio, los periodistas le preguntaron si tuvo participación en el ataque contra su expareja, la abogada Nadia Beller, y si fue quien la citó al hotel donde fue atacada. Cerimedo negó con movimientos de cabeza haber tenido algún tipo de intervención en el hecho, mientras permanecía con el rostro cubierto por una capucha.
Ante otras preguntas vinculadas con la investigación, su relación con Rodrigo Paz y el último contacto que habría mantenido con Beller, el consultor optó por guardar silencio. Cuando los periodistas le dieron la posibilidad de hablar y defenderse, se cubrió el rostro con las manos y comenzó a llorar.
Finalmente, antes de ingresar al ascensor, Cerimedo pronunció solamente tres palabras: “No puedo hablar”. Una vez dentro, se tiró al piso y continuó llorando. En otro momento de su breve contacto con la prensa, expresó que solo quiere “ver a mis hijos”.
La audiencia prevista para este jueves fue suspendida y reprogramada para este viernes. En esa instancia se analizará el pedido de la Fiscalía para que Cerimedo cumpla seis meses de prisión preventiva, al considerarlo presuntamente el autor intelectual del ataque contra Beller.