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Murió Julio Le Parc, el gran maestro argentino del arte cinético y lumínico

Fue uno de los creadores más importantes de la historia del arte contemporáneo. Dejó una huella profunda con una obra que invitó a millones de personas a interactuar, jugar y descubrir nuevas formas de percibir la realidad.

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Sabado, 30 de mayo de 2026 a las 18:57
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Este sábado murió el artista plástico Julio Le Parc a los 97 años.

El fallecimiento de Julio Le Parc marca el cierre de una etapa fundamental para la cultura argentina y mundial. Considerado uno de los máximos exponentes del arte cinético y de la experimentación visual, el artista mendocino murió este viernes a los 97 años, dejando una obra que transformó la relación entre el público y las artes visuales.

Quién fue Julio Le Parc

Nacido en Mendoza el 23 de septiembre de 1928, Julio Le Parc desarrolló una carrera excepcional que lo llevó a convertirse en una referencia internacional. A fines de la década de 1950 se radicó en París, donde comenzó a impulsar una revolución artística basada en el movimiento, la luz y la participación activa de las personas.

Su propuesta rompió con una idea tradicional del arte como objeto distante y contemplativo. Para Le Parc, las obras debían ser vividas, recorridas y experimentadas por quienes las observaban.

El artista que acercó el arte a la gente

Como fundador del Grupo de Investigación de Arte Visual (GRAV), promovió una visión innovadora que buscaba democratizar el acceso a las expresiones artísticas. Sus instalaciones lumínicas, móviles suspendidos, juegos ópticos y laberintos interactivos invitaron al público a convertirse en protagonista.

Esa búsqueda constante lo llevó a exponer en algunos de los espacios culturales más prestigiosos del planeta, entre ellos el Museum of Modern Art de Nueva York, el Centro Pompidou de París y el Centro Cultural Kirchner, en la Ciudad de Buenos Aires.

Su consagración internacional llegó en 1966, cuando obtuvo el Gran Premio de Pintura de la Bienal de Venecia, uno de los reconocimientos más importantes del mundo artístico.

Una obra que seguirá encendida

Más allá de los premios y las exposiciones, el legado de Le Parc se encuentra en su capacidad para despertar curiosidad y emoción. Sus creaciones desafiaron los límites entre espectador y artista, proponiendo experiencias donde la percepción, el movimiento y la imaginación ocupaban un lugar central.

Durante las últimas décadas, numerosas muestras retrospectivas en Argentina permitieron que nuevas generaciones descubrieran su trabajo y comprendieran la magnitud de su aporte a la cultura contemporánea.

Con su partida, el mundo pierde a uno de sus grandes innovadores. Sin embargo, las luces, reflejos y movimientos que caracterizaron su obra seguirán inspirando a millones de personas. Su mensaje permanece vigente: el arte puede ser una experiencia colectiva, accesible y capaz de transformar la manera en que observamos el mundo.

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