El mundo de la publicidad argentina despidió este jueves 9 de julio a Ramiro Agulla, uno de los creativos más reconocidos e influyentes de las últimas décadas. Su fallecimiento generó una fuerte repercusión en la industria de la comunicación, donde dejó una marca profunda a través de campañas comerciales y políticas que se transformaron en verdaderos fenómenos culturales. Hasta el momento no se confirmaron las causas de su muerte. Tenía 62 años.
Ramiro Agulla, uno de los hombres que cambiaron la forma de hacer publicidad
Agulla construyó una carrera que redefinió el lenguaje publicitario en Argentina durante los años 90 y comienzos de los 2000. Junto con Carlos Baccetti fundó la agencia Agulla & Baccetti, considerada una de las más exitosas e innovadoras de la época. Desde allí, desarrollaron campañas para grandes marcas nacionales e internacionales que trascendieron el ámbito comercial y quedaron grabadas en la memoria colectiva.
Entre sus trabajos más recordados se encuentra "La llama que llama", la emblemática campaña de Telecom que se convirtió en un clásico de la televisión argentina. También creó piezas para marcas como Coca-Cola, Quilmes, Renault, OCA, Banco Itaú e YPF, entre otras.
De las marcas a la política
La creatividad de Agulla no se limitó al universo comercial. Su nombre también quedó asociado a una de las campañas políticas más recordadas de la democracia argentina.
En 1999 fue el responsable del spot "Dicen que soy aburrido", protagonizado por Fernando de la Rúa durante su carrera hacia la Presidencia con el espacio político conocido como la Alizana. Aquella pieza modificó la forma de comunicar en política y se convirtió en un caso de estudio para especialistas en marketing electoral.
Con el paso de los años trabajó para distintos dirigentes y espacios políticos tanto en Argentina como en otros países de la región, consolidándose como uno de los consultores más buscados del sector.
Consultado en distintas oportunidades sobre su trabajo con referentes políticos, Agulla solía remarcar: "Yo no soy político. Soy publicitario. Hago anuncios, soy el chico del delivery".
Una trayectoria que dejó huella
Dentro de la industria publicitaria, Agulla fue considerado un referente por su capacidad para interpretar el clima social y transformar ideas en mensajes de alto impacto. Sus campañas lograron instalar frases, personajes y conceptos que atravesaron generaciones y se incorporaron al lenguaje cotidiano de los argentinos.
La influencia de su trabajo excedió a las marcas y a los candidatos políticos. Muchos de sus avisos se convirtieron en parte de la cultura popular y marcaron una época de la comunicación en el país.
El adiós a un referente creativo
La noticia de su muerte provocó mensajes de despedida de colegas, empresarios, dirigentes políticos y profesionales de la comunicación. Para muchos, Agulla fue uno de los nombres que revolucionó la publicidad argentina y abrió un camino que todavía hoy sigue influyendo en nuevas generaciones de creativos.
Desde las redes sociales, el propio Baccetti lo despidió, como no podía ser de otra manera, de manera creativa. "Obvio, un 9 de julio" (por el Día de la Independencia)", escribió.