El gendarme argentino Nahuel Gallo pidió a la Justicia argentina que ordene la detención y captura internacional de cinco funcionarios venezolanos a los que responsabiliza por distintas intervenciones vinculadas con los 448 días que permaneció detenido en Venezuela.
Entre los apuntados se encuentra Tarek William Saab, quien era fiscal general de Venezuela cuando Gallo fue detenido y posteriormente imputado por presuntas acciones terroristas. Actualmente, Saab se desempeña como defensor del Pueblo encargado en ese país.
El planteo fue realizado en el marco de la causa que tramita en Argentina por presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela. Gallo primero pidió ser querellante en ese expediente y posteriormente declaró como testigo sobre las condiciones que atravesó durante su cautiverio.
Además de Saab, el pedido alcanza a Carlos Enrique Rincones Servén, conocido como “Tiburón”, quien estaba al frente de la cárcel El Rodeo I durante la primera etapa del cautiverio; Alexander José Martínez Endesa, señalado como director del establecimiento durante el tramo final; Carlos Enrique Liendo Acosta, el juez que intervino en el proceso contra Gallo; y Farik Karim Mora Salcedo, uno de los fiscales que participó de la audiencia.
La presentación busca que los cinco sean convocados a declaración indagatoria y que, posteriormente, se dispongan órdenes de detención y captura internacional. Será ahora la Justicia argentina la que deberá analizar el planteo y determinar si corresponde avanzar con esas medidas.
El caso de Gallo se inició el 8 de diciembre de 2024, cuando fue detenido al ingresar a Venezuela desde Colombia. Había viajado para encontrarse con su pareja y su hijo, pero quedó bajo custodia de las autoridades venezolanas y fue trasladado posteriormente a El Rodeo I.
Durante su permanencia en prisión, el entonces fiscal general Saab anunció que el argentino estaba imputado por presuntas “acciones terroristas”. Gallo negó esas acusaciones y, después de su liberación, relató que sufrió golpes, amenazas y falta de atención médica durante su cautiverio.
Gallo recuperó la libertad el 1 de marzo de 2026, después de pasar 448 días detenido. Tras regresar al país, fue convocado como testigo en la investigación que tramita en los tribunales federales de Comodoro Py y que tiene entre sus principales acusados a dirigentes del régimen de Nicolás Maduro.
Con este nuevo pedido, el expediente suma un capítulo de fuerte impacto internacional: la Justicia argentina deberá definir si existen elementos suficientes para avanzar contra funcionarios venezolanos señalados por Gallo y si corresponde solicitar su captura fuera del país.