La Provincia de Buenos Aires atraviesa un escenario laboral cada vez más complejo: la tasa de desempleo alcanzó el 9,5% en el último trimestre de 2025, superando en dos puntos el promedio nacional. El dato surge de un informe del CEPA, que además revela la pérdida de más de 96.000 puestos de trabajo registrados desde fines de 2023.
El estudio advierte que el deterioro no es solo cuantitativo, sino también cualitativo. Un 16,5% de las personas ocupadas busca otro empleo, lo que refleja problemas de ingresos insuficientes o condiciones laborales precarias. A su vez, la caída simultánea de la tasa de empleo y de actividad evidencia un fenómeno de desaliento en el mercado laboral.
El impacto es especialmente fuerte entre los jóvenes. En la franja de 14 a 29 años, la desocupación alcanzó el 16,8% en mujeres y el 16,2% en varones, muy por encima del promedio nacional. Esta situación, según el informe, afecta directamente los procesos de autonomía económica y limita proyectos de vida como el acceso a la vivienda o la continuidad educativa.
Otro dato clave es que la provincia concentra el 34,3% del total de empleos perdidos en el país, lo que la posiciona como el principal territorio afectado por el ajuste económico. Factores como la reducción de subsidios, la menor inversión y la flexibilización laboral aparecen entre las causas del deterioro.
En paralelo, los salarios reales muestran un estancamiento preocupante. Entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, el crecimiento fue de apenas 2,3% en el Gran Buenos Aires, con una caída en 2025 que neutralizó la leve recuperación del año anterior.
Finalmente, el informe también pone el foco en los jubilados, cuyo haber promedio en la provincia ronda los $541.901, por debajo del promedio nacional. El dato refleja una pérdida sostenida del poder adquisitivo que impacta en millones de bonaerenses.