Neuquén sigue consolidándose como el motor económico de Argentina, gracias a su modelo productivo basado en la explotación de recursos no renovables, como el petróleo y gas de Vaca Muerta. En una reciente entrevista con medios nacionales, el gobernador Rolando Figueroa expuso cómo el crecimiento de esta industria no solo beneficia a la provincia, sino también a otras regiones del país, a través de la generación de trabajo y la creación de un ecosistema productivo regional.
“La productividad marginal que se está generando ahora, todas exportan”, destacó Figueroa, resaltando que la industria no solo favorece a Neuquén, sino que también impulsa economías de otras provincias como Córdoba y Santa Fe, que proveen insumos clave para las operaciones en Vaca Muerta. Esta sinergia regional demuestra cómo la industria hidrocarburífera actúa como un motor de desarrollo económico nacional.
El modelo de distribución de los ingresos generados por la exportación de petróleo y gas en Vaca Muerta involucra varias instancias. De cada 100 pesos exportados, un 8% corresponde a retenciones nacionales, mientras que el 12% de lo que queda se destina a regalías provinciales.
Además, la renta generada por esta actividad se grava con el Impuesto a las Ganancias, cuyos fondos se distribuyen entre el Estado Nacional y las provincias. De esta distribución, Neuquén recibe el 1,72%, lo que evidencia la disparidad en el reparto de los recursos entre las provincias productoras y el resto del país, según el modelo de coparticipación federal.
Figueroa también abordó las contradicciones históricas en la distribución de regalías, señalando que desde la sanción de la Ley de Coparticipación, las provincias productoras de petróleo han sido “castigadas” por un coeficiente de reparto injusto. “Nos correspondería mucho más, pero tenemos que conformarnos con lo que nos dan”, expresó.
En cuanto a la inversión pública, el gobernador detalló que más del 85% de los recursos provinciales provienen de fuentes propias, como impuestos y regalías petroleras. Este modelo de autonomía fiscal le ha permitido a Neuquén financiar grandes proyectos de infraestructura, tales como la repavimentación de rutas, la construcción de escuelas, hospitales y comisarías, y la mejora de la red de gas, que en algunos casos, como Añelo, no contaba con este servicio esencial a pesar de ser el epicentro de la extracción de gas.
Además, Figueroa subrayó el trabajo realizado para reducir las brechas sociales. En los últimos dos años, la provincia ha logrado una disminución del 59% en la desocupación y del 52% en la pobreza. “Somos la provincia donde más empleo se ha generado, donde más empresas se han creado, y donde más se ha activado la construcción”, dijo el gobernador.
El gobernador también criticó la distribución de los ingresos provenientes de los hidrocarburos a nivel federal, señalando que, mientras las provincias petroleras contribuyen con gran parte de los recursos, los fondos no siempre se distribuyen de manera justa. A pesar de esto, el mandatario neuquino celebró la capacidad de adaptación de la provincia ante las nuevas reglas del gobierno nacional, como el Régimen de Ingresos por Exportaciones (RIGI), que permitió a Neuquén ser más competitiva reduciendo el impuesto sobre la renta de las exportaciones de hidrocarburos del 35% al 25%.
Finalmente, expresó su satisfacción con la gestión provincial, destacando que Neuquén se encuentra en una posición privilegiada para seguir creciendo: “La provincia más independiente del país, con un gobierno que se sostiene mayoritariamente con sus propios recursos. Tenemos que continuar con este camino de reinversión en infraestructura para garantizar un futuro más allá de Vaca Muerta”, concluyó.