El Senado retomará este martes el debate de la reforma electoral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, después de varios meses de negociaciones y con un escenario todavía abierto en torno a uno de los principales objetivos del oficialismo: eliminar las PASO.
La discusión se reanudará a las 15.30 en la Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el senador de La Libertad Avanza Agustín Coto. El oficialismo buscará avanzar con una ronda de consultas y acercar posiciones con los bloques que podrían acompañar la iniciativa.
Sin embargo, la principal dificultad continúa siendo política: La Libertad Avanza no reúne por ahora los 37 votos necesarios para aprobar la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias en el Senado.
El Gobierno necesita sumar respaldos de sectores dialoguistas, del PRO, la UCR y senadores vinculados a distintos gobernadores. Algunos mandatarios ya expresaron su respaldo a eliminar las PASO, mientras que otros todavía no definieron públicamente su posición.
La discusión se había frenado durante varios meses y fue reactivada luego de que los bloques aliados reclamaran incorporar al tratamiento otros proyectos vinculados con la reforma política. Entre ellos aparecen iniciativas sobre Ficha Limpia, que busca impedir que personas condenadas en segunda instancia por determinados delitos puedan ser candidatas a cargos electivos.
La propuesta oficial también contempla cambios en el régimen de partidos políticos, el financiamiento de las campañas, los requisitos para las candidaturas y los mecanismos de afiliación. Otro de los puntos centrales es que cada partido pueda establecer su propio mecanismo para seleccionar candidatos en lugar de utilizar una primaria obligatoria.
El principal desacuerdo, de todos modos, sigue concentrado en las PASO. Mientras el Gobierno busca eliminarlas de manera definitiva, algunos sectores evalúan alternativas para alcanzar un acuerdo que permita modificar su carácter obligatorio.
Entre las opciones que comenzaron a circular aparece la posibilidad de establecer primarias optativas, de modo que los partidos puedan decidir si recurren o no a ese mecanismo para definir sus candidaturas. Esa alternativa permitiría destrabar parte de la negociación sin avanzar necesariamente con una eliminación total.
La discusión también tendrá como telón de fondo el calendario electoral de 2027. Por eso, la Cámara Nacional Electoral ya había advertido sobre los riesgos de modificar reglas estructurales del sistema electoral cerca de una elección y había reclamado que cualquier cambio tenga suficiente tiempo para su implementación.
El oficialismo buscará ahora recuperar el impulso del proyecto y avanzar hacia un dictamen que le permita llevar la discusión al recinto. Para conseguirlo, deberá primero resolver las diferencias con los bloques aliados y definir qué modificaciones está dispuesto a aceptar.
Por ahora, el escenario no garantiza la aprobación de la iniciativa. Las PASO siguen siendo el principal obstáculo para el acuerdo y la negociación en el Senado será determinante para saber si el Gobierno logra avanzar con su reforma electoral o debe modificar su propuesta.