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El sistema previsional necesita 34 monotributistas para financiar una jubilación promedio

Un informe del IERAL advierte que el crecimiento del monotributo modificó la estructura del SIPA: un trabajador registrado aporta casi diez veces más que un monotributista.

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El Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) necesita actualmente cerca de 34 trabajadores monotributistas para financiar una jubilación promedio, mientras que alcanza con unos 3,5 empleados asalariados registrados, según un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL).

El estudio advierte que el crecimiento del monotributo modificó la estructura de financiamiento previsional. Si bien permitió incorporar a millones de trabajadores independientes al sistema formal, sus aportes son significativamente menores que los realizados por empleados en relación de dependencia.

Los datos analizados corresponden al SIPA hasta abril de 2026. Desde noviembre de 2023, el régimen de monotributo sumó 150.158 nuevos inscriptos, mientras que el empleo registrado perdió 329.667 puestos, principalmente en el sector privado.

Más monotributistas, pero con menor aporte previsional

La participación de los monotributistas dentro de los aportantes al sistema previsional pasó del 9% en 1998 a más del 20% en marzo de 2026.

En ese período, la cantidad de trabajadores monotributistas que aportan al SIPA creció de 513.000 a 2,2 millones, un aumento del 331%.

Sin embargo, ese crecimiento no tuvo el mismo impacto en los ingresos del sistema debido a la diferencia en los montos aportados.

Un trabajador asalariado registrado aporta en promedio el equivalente al 11,2% de su ingreso, mientras que un monotributista contribuye con apenas el 1,1%.

En marzo de 2026, el aporte previsional promedio fue de:

  • $187.098 mensuales para un empleado registrado.
  • $19.215 mensuales para un monotributista.

Es decir, un trabajador formal aporta cerca de diez veces más recursos al sistema.

Menos empleo formal y más presión sobre las jubilaciones

Actualmente, el SIPA cuenta con aproximadamente 10,3 millones de aportantes para financiar 7,5 millones de beneficios previsionales.

Del total de aportantes:

  • 74% son empleados en relación de dependencia.
  • 26% son trabajadores independientes.
  • Dentro de estos últimos, 2,2 millones son monotributistas.

El informe señala que el problema previsional no depende solamente de la cantidad de trabajadores activos, sino también del nivel de aportes que generan.

Además, cerca del 44% de los ocupados trabaja en la informalidad, lo que representa más de 9 millones de personas sin aportes previsionales regulares.

La mayoría de los monotributistas aporta desde las categorías más bajas

Más de la mitad de los monotributistas que realizan aportes al SIPA están registrados en la categoría A, la de menor nivel de facturación.

Además, alrededor de dos tercios se concentran entre las categorías A y B, donde los aportes previsionales son más reducidos.

Para el IERAL, el régimen cumplió un objetivo de inclusión al permitir que millones de trabajadores independientes ingresaran a la formalidad, pero también modificó la relación entre aportantes y recursos disponibles.

El envejecimiento poblacional suma presión

El sistema previsional enfrenta además un desafío demográfico. Según proyecciones del INDEC, la población de 65 años o más pasará del 12% del total en 2022 al 17% en 2040.

En ese mismo período, la relación entre adultos mayores y jóvenes cambiará de manera significativa: mientras en 2022 había 55 adultos mayores cada 100 menores de 15 años, para 2040 serían 115 adultos mayores por cada 100 menores.

Un sistema con déficit y mayor dependencia del Estado

El informe advierte que el sistema previsional enfrenta una combinación de factores:

  • Más beneficiarios.
  • Menor crecimiento del empleo asalariado registrado.
  • Mayor peso del monotributo entre los aportantes.
  • Persistencia de altos niveles de informalidad.

Actualmente, los aportes personales y contribuciones patronales no alcanzan para cubrir todo el gasto previsional. El SIPA incluye además jubilaciones contributivas, moratorias, PUAM y bonos extraordinarios.

Según el IERAL, el sistema mantiene un déficit cercano al 2% del PBI y requiere transferencias del Tesoro Nacional para completar su financiamiento.

El cambio en el mercado laboral

Entre noviembre de 2023 y abril de 2026:

  • El monotributo sumó 150.158 trabajadores (+7,4%).
  • Los autónomos incorporaron 1.494 inscriptos (+0,4%).
  • El empleo registrado cayó en 329.667 puestos (-3,2%).

Dentro del sector formal, el empleo privado fue el más afectado, con una pérdida de 235.419 puestos (-3,7%).

El desafío previsional argentino queda marcado por tres variables: más empleo formal, mayores niveles de aporte y una estructura demográfica con más jubilados en relación con los trabajadores activos.

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