El consumo de alcohol ralentiza los reflejos, altera la visión, reduce la capacidad de atención y multiplica de manera drástica el riesgo de sufrir un siniestro vial. Haciendo caso omiso a todo ello, un hombre sobrepasó el límite máximo del medidor en un test de alcoholemia y los inspectores le retuvieron el vehículo y la licencia de conducir.
El episodio ocurrió durante un operativo de fiscalización realizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en la autopista Panamericana, a la altura del Peaje Tigre, donde un conductor oriundo de Carapachay fue sometido a un control de rutina. Todo quedó registrado en un video que el organismo difundió por sus canales oficiales.
Cuando los agentes le solicitaron que realizara la prueba de alcoholemia, el automovilista aseguró que el resultado sería favorable. “Va a dar bien”, insistió ante los inspectores. Sin embargo, el desenlace fue muy distinto.
Superó el límite de medición del alcoholímetro
Al efectuar el test, el conductor registró un nivel de alcohol tan alto que excedió la capacidad máxima de medición del aparato. Debido a ello, no fue posible determinar la cantidad exacta de gramos de alcohol por litro de sangre que presentaba al momento del control.
Durante el procedimiento, una inspectora le recordó que en la provincia de Buenos Aires -al igual que en Neuquén- rige la normativa de tolerancia cero para la conducción bajo los efectos del alcohol. Pese a ello, el hombre continuó intentando justificar la situación antes de conocer el resultado definitivo.
Frente a la infracción, los agentes procedieron a retener tanto la licencia de conducir como el Toyota blanco en el que circulaba, conforme a lo establecido por la legislación vigente.
Más de 3.600 vehículos controlados
El caso se registró en el marco de un amplio operativo desplegado entre la noche del sábado 25 y la madrugada del domingo 26 de julio en ambos sentidos de circulación de la autopista que comunica la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con la zona norte del conurbano. De acuerdo con los datos oficiales, los inspectores fiscalizaron un total de 3.627 vehículos. Como resultado de los controles, se labraron más de 100 actas de infracción y se detectaron 85 casos positivos de alcoholemia.
Desde la ANSV destacaron la importancia de este tipo de procedimientos preventivos y remarcaron que cada conductor retirado de la circulación por conducir alcoholizado representa un riesgo menos en las rutas y autopistas del país.