Este viernes 25 de septiembre finalizó el alerta rojo meteorológico que había sido establecido en distintos sectores de la provincia de Neuquén ante el riesgo generado por las intensas y persistentes precipitaciones. Según la actualización del Servicio Meteorológico Nacional, la situación comenzó a mejorar y la provincia pasó a tener alerta amarilla para la zona cordillerana, mientras que el resto del territorio quedó bajo alerta verde.
La región cordillerana fue una de las zonas más afectadas por el temporal, con importantes acumulados de lluvia, crecida de cursos de agua, desbordes y complicaciones en caminos y sectores próximos a ríos y arroyos. En distintos puntos continúan los trabajos de monitoreo y asistencia, mientras las autoridades mantienen las recomendaciones para circular con precaución.
El testimonio de un navegante
En este contexto, vecinos registraron un importante derrumbe en una de las laderas del Cerro Macal, a orillas del lago Nahuel Huapi, en el trayecto que une Puerto Bahía Brava con el Bosque de Arrayanes. Las imágenes fueron compartidas con Diario Andino por un navegante que recorrió el sector y permitieron observar el impacto del deslizamiento sobre la ladera.
De acuerdo con lo informado por los vecinos, el desprendimiento produjo una modificación visible en la fisonomía del cerro. El movimiento de tierra arrastró árboles y vegetación y también generó el ensanchamiento de una caída de agua que atraviesa la zona.
El navegante explicó que no pudieron aproximarse más a la costa debido a la presencia de árboles y otros elementos flotando en el agua. “No pudimos acercarnos más a la costa porque se veía que hay muchos árboles en el agua flotando y eso puede averiar la embarcación”, señaló.
El sector donde se produjo el derrumbe se encuentra en el perilago del Cerro Macal y únicamente es accesible por vía lacustre. Por ese motivo, las imágenes fueron obtenidas desde una embarcación que navegaba por el lago Nahuel Huapi.
Continúa el monitoreo por las crecidas
La situación se suma a las consecuencias que dejó el temporal en diferentes localidades cordilleranas de Neuquén, donde las lluvias provocaron crecidas y desbordes de ríos y arroyos, además de acumulación de agua, barro y sedimentos en distintos caminos.
Si bien la mejora de las condiciones meteorológicas permitió levantar el alerta rojo, desde los organismos de emergencia y las autoridades provinciales se mantiene el monitoreo sobre los cursos de agua, rutas, puentes y sectores que resultaron afectados por las precipitaciones.
La disminución de la intensidad de las lluvias no implica, además, la habilitación inmediata de todos los caminos que permanecen restringidos. Por eso, se mantiene el pedido de respetar los cortes y las indicaciones del personal que trabaja en las zonas afectadas mientras continúan las tareas de evaluación y recuperación.