Oriunda de Chos Malal, Ivonne Pervanas ha logrado construir una trayectoria dentro de la gastronomía neuquina a partir de la combinación de su formación profesional en España, la tradición culinaria familiar y la incorporación de productos regionales a la pastelería contemporánea.
La profesional con más de diez años de experiencia lleva adelante su emprendimiento Don Costa Pastelería, desarrolla una propuesta que busca revalorizar los sabores del Alto Neuquén mediante técnicas y elaboraciones que integran la identidad patagónica con las influencias de la cocina europea.
Su historia combina raíces familiares vinculadas a la cocina, una formación profesional en Madrid y el desafío de desarrollar un emprendimiento en su ciudad natal.
Hoy, después de diez años de trabajo, su pastelería Don Costa se ha convertido en el espacio desde el cual comparte sus conocimientos, experimenta con ingredientes regionales y acerca nuevas propuestas a quienes visitan el norte neuquino.
Experiencia en el exterior y productos regionales
Pervanas creció en un entorno donde cocinar era mucho más que preparar alimentos: era una forma de compartir, transmitir conocimientos y mantener vivas las tradiciones. Esa relación temprana con la cocina encontró un nuevo horizonte cuando decidió formarse profesionalmente en la escuela francesa de pastelería en Madrid, España.
La experiencia europea le permitió incorporar técnicas y conocimientos que, con el tiempo, comenzó a reinterpretar desde su propia identidad. Así nació una propuesta que combina la precisión de la pastelería clásica con la riqueza de los productos que ofrece la provincia del Neuquén.
Desde hace una década, Ivonne desarrolla su emprendimiento Don Costa Pastelería, ubicado en el centro de Chos Malal. Allí busca ofrecer una experiencia que trascienda lo gastronómico, donde cada elaboración refleje su formación, su creatividad y el vínculo con el territorio.
Entre los ingredientes se destaca el piñón, fruto de la araucaria y uno de los productos más representativos de la identidad neuquina. Uno de los ejemplos es su reinterpretación del cheesecake vasco, fusionado con pasta de piñones.
"De pronto uno empieza a fusionar, a mezclar, uno crea y es un desafío, pero está bueno. Me encanta", expresó al referirse a las posibilidades que ofrece trabajar con productos regionales.
De Chos Malal a los grandes encuentros gastronómicos
El crecimiento de su emprendimiento también le permitió comenzar a participar en diferentes eventos y encuentros gastronómicos, ampliando los espacios para dar a conocer su trabajo.
Durante febrero formó parte de una experiencia vinculada a la vendimia junto a la familia De la Torre, una iniciativa que le permitió acercarse al universo de la producción vitivinícola y compartir su propuesta con otros referentes de la gastronomía regional.
También participó de la Fiesta Nacional del Chef Patagónico en Villa Pehuenia Moquehue. Uno de los momentos más significativos de su recorrido reciente fue su participación en la Feria Internacional de Turismo (FIT), realizada en Buenos Aires, donde representó los sabores del Alto Neuquén ante visitantes de diferentes puntos del país.
Entre sus preparaciones llevó un bizcocho de oliva con piñón, una creación que refleja su interés por incorporar ingredientes regionales a recetas contemporáneas.
"Primera vez en FIT, muy contenta. La verdad que superó todas las expectativas, mucha convocatoria", señaló sobre su experiencia en uno de los encuentros turísticos más importantes del país.
El Alto Neuquén, un territorio en crecimiento
Más allá de su recorrido personal, Ivonne observa con entusiasmo el crecimiento turístico que experimenta el norte de la provincia.
Chos Malal y las localidades del Alto Neuquén cuentan con una identidad cultural y gastronómica profundamente vinculada a sus tradiciones, sus productores y sus paisajes.
"El Alto Neuquén está creciendo muchísimo. El turismo se ve mucho y tenemos mucho que ofrecer en el Alto Neuquén. Es precioso", destacó.
En su mirada, la gastronomía tiene un papel fundamental dentro de ese desarrollo. Los productos regionales, las recetas tradicionales y las nuevas interpretaciones culinarias permiten contar la historia del territorio desde una perspectiva diferente.
Ella es parte de una generación de cocineros y emprendedores que buscan poner en valor la producción neuquina y demostrar que la innovación también puede surgir del encuentro entre los conocimientos adquiridos y las raíces locales.
Una historia con camino por delante
Aunque lleva diez años desarrollando su pastelería, Ivonne considera que su participación en los grandes encuentros gastronómicos representa una etapa relativamente nueva de su trayectoria.
"Cuando uno elige dedicarse a esto, nunca te vas a imaginar semejante exposición", reconoció, al recordar las oportunidades que comenzaron a surgir alrededor de su trabajo.
Su historia también refleja el valor del emprendedurismo gastronómico en las localidades del interior provincial, donde cada proyecto contribuye a fortalecer la economía local, diversificar los servicios y generar nuevas propuestas para residentes y turistas.
Desde su pastelería en Chos Malal, Ivonne Pervanas continúa experimentando, aprendiendo y buscando nuevas maneras de incorporar productos neuquinos a sus elaboraciones.